El Gobierno nacional y la Mesa de Enlace agropecuaria reiniciaron hoy, con "buena onda", las negociaciones formales con el objetivo de saldar las diferencias que los separan desde que el 12 de marzo del año pasado, cuando el sector rural inició la Guerra Gaucha.
“No hubo ningún condicionamiento. Fue cordial. Me siento al principio de una reunión con buena onda”, declaró el titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcati, al salir de una reunión que los dirigentes rurales mantuvieron durante más de tres horas con la ministra de Producciónm Débora Giorgi; el ministro del Interior, Florencio Randazzo; y el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi.
El presidente de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, dijo que “empezó una etapa de diálogo” y explicó que los ministros propusieron “eliminar retenciones a productos lácteos” y mejoras en trigo. A su vez, se establecen algunos subsidios al sector de cría de ternero y disminución en un 50% de las retenciones a economías regionales.
Los ruralistas destacaron que, a diferencia de otras oportunidades, esta vez en la mesa no hubo ni “halcones ni palomas”, sino que “hay un contexto” para superar esas situaciones en donde venía (el secretario de Comercio Interior) Guillermo Moreno y “complicaba las cosas”.
Según relataron, esta nueva etapa de diálogo continuaría el martes o miércoles de la semana que viene, ya que en la reunión de hoy se acordó pasar a un cuarto intermedio.
UNA PREVIA CALIENTE.
A la mañana, mientras todavía regía el paro agropecuario (que había comenzado el viernes y culminó hoy a las 12), la presidenta Cristina Fernández de Kirchner les pidió a las entidades rurales que recapaciten su actitud , ya que dijo que no favorecen en un contexto de crisis como la que está viviendo el mundo.
Por su parte, el campo evitó entrar en confrontaciones duras antes de la reunión, pero transmitieron la desconfianza y el malestar que existe en el campo respecto del Gobierno de los Kirchner.
A su vez, se conoció que a la reunión las entidades llevaron un petitorio en el cual piden una reducción de las retenciones a las exportaciones de soja, apertura sin restricciones para obtener registros de exportación y la liberación de los controles sobre el comercio exterior de carne.
*FUENTE: Crítica de la Argentina – 24/02/2009
“No hubo ningún condicionamiento. Fue cordial. Me siento al principio de una reunión con buena onda”, declaró el titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcati, al salir de una reunión que los dirigentes rurales mantuvieron durante más de tres horas con la ministra de Producciónm Débora Giorgi; el ministro del Interior, Florencio Randazzo; y el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi.
El presidente de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, dijo que “empezó una etapa de diálogo” y explicó que los ministros propusieron “eliminar retenciones a productos lácteos” y mejoras en trigo. A su vez, se establecen algunos subsidios al sector de cría de ternero y disminución en un 50% de las retenciones a economías regionales.
Los ruralistas destacaron que, a diferencia de otras oportunidades, esta vez en la mesa no hubo ni “halcones ni palomas”, sino que “hay un contexto” para superar esas situaciones en donde venía (el secretario de Comercio Interior) Guillermo Moreno y “complicaba las cosas”.
Según relataron, esta nueva etapa de diálogo continuaría el martes o miércoles de la semana que viene, ya que en la reunión de hoy se acordó pasar a un cuarto intermedio.
UNA PREVIA CALIENTE.
A la mañana, mientras todavía regía el paro agropecuario (que había comenzado el viernes y culminó hoy a las 12), la presidenta Cristina Fernández de Kirchner les pidió a las entidades rurales que recapaciten su actitud , ya que dijo que no favorecen en un contexto de crisis como la que está viviendo el mundo.
Por su parte, el campo evitó entrar en confrontaciones duras antes de la reunión, pero transmitieron la desconfianza y el malestar que existe en el campo respecto del Gobierno de los Kirchner.
A su vez, se conoció que a la reunión las entidades llevaron un petitorio en el cual piden una reducción de las retenciones a las exportaciones de soja, apertura sin restricciones para obtener registros de exportación y la liberación de los controles sobre el comercio exterior de carne.
*FUENTE: Crítica de la Argentina – 24/02/2009
