El dato es clave para determinar el valor de la compañía y definir si a los españoles de Marsans les corresponde cobrar por el traspaso de las acciones o capitalizarla antes de transferir sus acciones al Estado.
Los dueños españoles de Aerolíneas Argentinas reconocieron que el patrimonio neto de la compañía es de $1.002 millones negativo. El directorio de la empresa analizó los balances 2007 y 2008 hasta el 17 de julio, aunque los representantes del Estado se abstuvieron de la votación. El dato es clave para determinar el valor de la compañía y definir si a los españoles de Marsans les corresponde cobrar por el traspaso de las acciones o capitalizarla antes de transferir sus acciones al Estado.
Los diez directores de Marsans en Aerolíneas Argentinas lograron que el directorio “tome razón” –según la terminología técnica– de los estados contables de la compañía. De acuerdo con las cifras analizadas, el proyecto de balance al 31 de diciembre de 2007 presentado por la gerencia financiera arrojó un patrimonio neto negativo de 81 millones.
Pero los resultados de Aerolíneas Argentinas-Austral se derrumbaron en los meses siguientes. En la cuenta provisional hasta el 17 de julio, día en que se inició el proceso de transferencia de acciones al Estado, el resultado entre activo y pasivo dio una cifra negativa de $1.002 millones. El dato es clave para determinar el valor de la compañía y el precio de transferencia de las acciones.
El peso de Marsans en el directorio logró convocar a una asamblea de accionistas para el 14 de octubre, donde los estados contables analizados se someterán a votación.
Los dos directores por el Estado se abstuvieron de votar las cuentas de la empresa. Según fuentes, los balances propuestos por el Grupo Marsans no contaban con la firma de la auditora Price Waterhouse. Así, era un mero “proyecto de balance”. Por otra parte, tampoco está listo el informe de las cuentas que el Gobierno encargó a la Auditoría General de la Nación.
Los voceros de Marsans festejaron la aprobación del balance y se esmeraron por difundir que el directorio también aprobó un plan de negocios a cinco años que convierte las pérdidas actuales en resultados positivos. Esto se justifica en que los españoles acordaron con el Gobierno fijar el precio de la empresa en función del flujo futuro de fondos y no de acuerdo con el patrimonio, que es negativo. La ley estatizadora prevé que el Tribunal de Tasaciones de la Nación establezca el valor. Lo hará según el flujo de fondos y la relación activo-pasivo.
El Estado, en cambio, considera que la empresa da pérdida y que no debe pagar nada para quedársela. Los directores estatales (Julio Alak y Vilma Castillo) no impugnaron las cuentas presentadas por el grupo controlador. Se abstuvieron sin dar una razón. Se guardaron la prerrogativa para la asamblea de accionistas del 14 de octubre en la que intervendrá la AGN y la Inspección General de Justicia. De concretarse, no será la primera vez. Desde que Marsans asumió el control de la empresa, el Estado impugnó en la Justicia los balances 2003, 2004 y 2005.
*FUENTE: Crítica de la Argentina (Versión Digital / Impresa) – 26/09/2008
Los dueños españoles de Aerolíneas Argentinas reconocieron que el patrimonio neto de la compañía es de $1.002 millones negativo. El directorio de la empresa analizó los balances 2007 y 2008 hasta el 17 de julio, aunque los representantes del Estado se abstuvieron de la votación. El dato es clave para determinar el valor de la compañía y definir si a los españoles de Marsans les corresponde cobrar por el traspaso de las acciones o capitalizarla antes de transferir sus acciones al Estado.
Los diez directores de Marsans en Aerolíneas Argentinas lograron que el directorio “tome razón” –según la terminología técnica– de los estados contables de la compañía. De acuerdo con las cifras analizadas, el proyecto de balance al 31 de diciembre de 2007 presentado por la gerencia financiera arrojó un patrimonio neto negativo de 81 millones.
Pero los resultados de Aerolíneas Argentinas-Austral se derrumbaron en los meses siguientes. En la cuenta provisional hasta el 17 de julio, día en que se inició el proceso de transferencia de acciones al Estado, el resultado entre activo y pasivo dio una cifra negativa de $1.002 millones. El dato es clave para determinar el valor de la compañía y el precio de transferencia de las acciones.
El peso de Marsans en el directorio logró convocar a una asamblea de accionistas para el 14 de octubre, donde los estados contables analizados se someterán a votación.
Los dos directores por el Estado se abstuvieron de votar las cuentas de la empresa. Según fuentes, los balances propuestos por el Grupo Marsans no contaban con la firma de la auditora Price Waterhouse. Así, era un mero “proyecto de balance”. Por otra parte, tampoco está listo el informe de las cuentas que el Gobierno encargó a la Auditoría General de la Nación.
Los voceros de Marsans festejaron la aprobación del balance y se esmeraron por difundir que el directorio también aprobó un plan de negocios a cinco años que convierte las pérdidas actuales en resultados positivos. Esto se justifica en que los españoles acordaron con el Gobierno fijar el precio de la empresa en función del flujo futuro de fondos y no de acuerdo con el patrimonio, que es negativo. La ley estatizadora prevé que el Tribunal de Tasaciones de la Nación establezca el valor. Lo hará según el flujo de fondos y la relación activo-pasivo.
El Estado, en cambio, considera que la empresa da pérdida y que no debe pagar nada para quedársela. Los directores estatales (Julio Alak y Vilma Castillo) no impugnaron las cuentas presentadas por el grupo controlador. Se abstuvieron sin dar una razón. Se guardaron la prerrogativa para la asamblea de accionistas del 14 de octubre en la que intervendrá la AGN y la Inspección General de Justicia. De concretarse, no será la primera vez. Desde que Marsans asumió el control de la empresa, el Estado impugnó en la Justicia los balances 2003, 2004 y 2005.
*FUENTE: Crítica de la Argentina (Versión Digital / Impresa) – 26/09/2008
