El valijero señaló que Daniel Uzcátegui le dio dinero a un agente de la PSA y que a él le metió u$s 3.000 en un maletín sin darse cuenta. "Todas las valijas se fueron en camioneta", agregó.
Cada día de declaración que pasa, Alejandro Guido Antonini Wilson sigue involucrando a más personas en el escándalo de la valijagete ante la justicia estadounidense. Primero dijo que era 4,2 millones de dólares, después se rectificó y djio que eran 6 millones y que pertenecían a un ex funcionaro argentino. Ahora habló de intentos de sobornos en Aeroparque.
En su tercera exposición en los tribunales de Miami, el venezolano nacionalizado en los Estados Unidos aseguró que cuando arribó a Aeroparque en el vuelo oficial junto a Claudio Uberti, personal de seguridad aeroportuaria le abrió la valija con los casi 800.000 dólares y vio cómo Daniel Uzcátegui, hijo del ex jefe la filial argentina de PDVSA Diego Uzcátegui, “comenzó a repartir el dinero”.
Antonini contó que a él le “metió” 3.000 dólares en un pequeño maletín que llevaba encima sin que se dé cuenta. “Cuando destaparon la valija lo vio a Daniel Uzcátegui repartiendo plata, que se metió plata dónde podía, que le dio dinero a uno de los que lo controlaban”. Eso fue lo que se escuchó en la sala judicial donde el valijero presta declaración, según los primeros trascendidos.
Cuando habló de “los que controlaban”, Antonini se refirió a los ex agentes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria María Luján Telpuk y Daniel Ingrosso. Sin embargo, no implicó a Telpuk en el reparto descontrolado de dinero. Sólo involucró a Ingrosso.
Ingrosso fue uno de los 10 agentes de la PSA y Aduana que participó del conteo de los casi 800.000 dólares. En su testimonio ante la justicia argentina, el agente dijo que mientras separaban los billetes escuchó cuando Uzcátegui le dijo a Antonini que se quedara tranquilo, que le habían dicho que estaba “todo arreglado”.
“No dijo cuánta plata le dio a Ingrosso, pero si que vio cómo la repartía”, explicaron desde Miami. Si se comprueba el hecho, la intención de Uzcátegui de tapar el sol con la mano implicaría un intento de soborno.
Sobre la historia de los 3.000 dólares que le “metió” de sopetón surgieron algunas dudas. Antonini dijo que no se percató y que recién encontró el fajo de billetes “cuando llegó a los Estados Unidos”. Eso fue cinco días después del arribo a la Argentina, y luego de viajar a Uruguay y a Venezuela. En la sala judicial esa historia “sonó poco creíble, insólita y no convenció a nadie”, trascendió.
Por último, el venezolano acusado por el Gobierno nacional de trabajar para el FBI, sostuvo que “todas las maletas” que ingresaron al país a bordo del avión Cessna Citarion la noche del 4 de agosto a las 2.45 “se fueron en camioneta”.
*FUENTE: Crítica de la Argentina (Versión Digital) – 25/09/2008
Cada día de declaración que pasa, Alejandro Guido Antonini Wilson sigue involucrando a más personas en el escándalo de la valijagete ante la justicia estadounidense. Primero dijo que era 4,2 millones de dólares, después se rectificó y djio que eran 6 millones y que pertenecían a un ex funcionaro argentino. Ahora habló de intentos de sobornos en Aeroparque.
En su tercera exposición en los tribunales de Miami, el venezolano nacionalizado en los Estados Unidos aseguró que cuando arribó a Aeroparque en el vuelo oficial junto a Claudio Uberti, personal de seguridad aeroportuaria le abrió la valija con los casi 800.000 dólares y vio cómo Daniel Uzcátegui, hijo del ex jefe la filial argentina de PDVSA Diego Uzcátegui, “comenzó a repartir el dinero”.
Antonini contó que a él le “metió” 3.000 dólares en un pequeño maletín que llevaba encima sin que se dé cuenta. “Cuando destaparon la valija lo vio a Daniel Uzcátegui repartiendo plata, que se metió plata dónde podía, que le dio dinero a uno de los que lo controlaban”. Eso fue lo que se escuchó en la sala judicial donde el valijero presta declaración, según los primeros trascendidos.
Cuando habló de “los que controlaban”, Antonini se refirió a los ex agentes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria María Luján Telpuk y Daniel Ingrosso. Sin embargo, no implicó a Telpuk en el reparto descontrolado de dinero. Sólo involucró a Ingrosso.
Ingrosso fue uno de los 10 agentes de la PSA y Aduana que participó del conteo de los casi 800.000 dólares. En su testimonio ante la justicia argentina, el agente dijo que mientras separaban los billetes escuchó cuando Uzcátegui le dijo a Antonini que se quedara tranquilo, que le habían dicho que estaba “todo arreglado”.
“No dijo cuánta plata le dio a Ingrosso, pero si que vio cómo la repartía”, explicaron desde Miami. Si se comprueba el hecho, la intención de Uzcátegui de tapar el sol con la mano implicaría un intento de soborno.
Sobre la historia de los 3.000 dólares que le “metió” de sopetón surgieron algunas dudas. Antonini dijo que no se percató y que recién encontró el fajo de billetes “cuando llegó a los Estados Unidos”. Eso fue cinco días después del arribo a la Argentina, y luego de viajar a Uruguay y a Venezuela. En la sala judicial esa historia “sonó poco creíble, insólita y no convenció a nadie”, trascendió.
Por último, el venezolano acusado por el Gobierno nacional de trabajar para el FBI, sostuvo que “todas las maletas” que ingresaron al país a bordo del avión Cessna Citarion la noche del 4 de agosto a las 2.45 “se fueron en camioneta”.
*FUENTE: Crítica de la Argentina (Versión Digital) – 25/09/2008
