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viernes, 7 de marzo de 2008

Nuestra Herencia Sanmartiniana

Por Aníbal Hardy
La actitud vociferante del presidente bolivariano Hugo Chávez en su programa de televisión en relación a la muerte del terrorista "Raúl Reyes" de las FARC, muestra su enorme complicidad con la narcoguerrilla. Mientras Uribe presidía en Bogotá la ceremonia fúnebre del soldado Carlos Hernández León, muerto en el combate contra los insurgentes, Chávez decretaba en Caracas un minuto de silencio en homenaje al "revolucionario consecuente", víctima de un "asesinato cobarde" del Gobierno colombiano.Quedó muy claro, por las declaraciones públicas de las FARC y de Hugo Chávez, que el Gobierno venezolano y la guerrilla mantienen una alianza estratégica en base a puntos de conveniencia común para ambos sectores.La posición de la Argentina de consternación frente a los "tambores de guerra" y amenazas de Hugo Chávez contra la estabilidad de los países vecinos, que forma parte del labrado estratégico que persigue la refundación de la "Gran Colombia" soñada por Simón Bolívar, nuestro país simplemente, está muy preocupado ante una “evidente violación de la soberanía territorial de un país de la región como es Ecuador”. Las FARC, es una herramienta para la penetración profunda de la subversión chavista en el territorio colombiano, ecuatoriano, boliviano y otros países, y entre ellos el nuestro, utilizando de hecho a ciudadanos de estos países, elementos fundamentales de una estrategia que es más internacionalista que expansionista y, por ello, mucho más peligrosa. Estos países, según lo visto hasta ahora, deberían dejar la hipocresía y abrir una especie de embajada de la guerrilla colombiana en sus territorios, ya que de hecho, y según sus dichos las tratan con el estatus de fuerza humanitaria y beligerante. Chávez dijo que la muerte de Raúl Reyes fue un "cobarde" asesinato y que Colombia es un "Estado terrorista", porque los guerrilleros de las FARC murieron de madrugada cuando pernoctaban y “no tuvieron tiempo de reaccionar”. Esto hace recordar a la fatídica siesta formoseña en la que nuestro héroe local, Hermindo Luna, de 20 años e hijo único, había entrado al servicio militar sin saber leer ni escribir. No sabía nada de Marx ni de Lenin, ni de la "lucha de clases" o la "plusvalía", y con ser como era le bastó y sobró para ser un argentino bien nacido. Murió con valentía también durante el descanso de la siesta, como otros que tampoco tuvieron tiempo de reaccionar. Es cierto que los insurgentes colombianos, de acuerdo con datos disponibles, se encontraban en territorio ecuatoriano. No es raro que las organizaciones armadas irregulares y clandestinas transiten a conveniencia, y sin tapujos, a través de las líneas divisorias internacionales. En cambio, los gobiernos constituidos tienen la obligación de respetar el territorio de otras naciones, y las normas de convivencia internacional señalan con claridad maneras y procedimientos diplomáticos para enfrentar la presencia de disidentes armados cerca de sus fronteras, sin violentar la integridad territorial y la soberanía de otros países. Pero nadie habla del intento de Chávez de crear una corriente internacionalista bolivariana, para conformar en un futuro un bloque geopolítico regional basado en la ideología que él pretende imponer, con dirigentes reconocidos y extensos programas televisivos, en nuestro país, hecho que también vulnera gravemente nuestra soberanía.El General José de San Martín es nuestro prócer y ha demostrado su amor y abnegación por la libertad. Lo demostró durante toda su vida. Sin él, seríamos hoy esclavos y no tendríamos nacionalidad. Es hora de emularlo. Por desgracia muchos de nuestros gobernantes por mediocridad, chatura moral, cobardía o necesidad, se manifiestan y se asumen hoy Bolivarianos y reniegan de su orgullosa herencia Sanmartiniana, como el conocido funcionario que asaltó una comisaría, o la madre que festejó el atentado del 11 de setiembre o el amoral que asesinó a su madre, que hoy se rasgan las vestiduras por las muertes de un grupo de terroristas de las FARC. Nuestras causas deben ser las nacionales y no su servil alineación con Chávez.
Fuente: Diario La Mañana - 07-03-2008 - Formosa - Argentina