Por el Dr. Marcos Daniel Zeniquel
Unidad de Educación para la Salud
Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología
Provincia del Chaco
e-mail: drmarcoszeniquel@hotmail.com
Es una enfermedad infecciosa de origen viral y transmitida por un artrópodo hematófago, el mosquito Aedes Aegypti. Tiene su hábitat en lugares de clima húmedo, cálido, habitado; pica durante el día, es hematófago (se alimenta de sangre) y resulta infectante 12 días a tres semanas después de ingerir sangre con virus. Tiene una vida máxima de tres meses.
Se caracteriza la enfermedad por un comienzo brusco y evolución aguda, con una ictericia febril por afectación predominantemente hepática, falla renal, miocárdica y hemorragias generalizadas con una alta tasa de letalidad. Es producida por el virus de la Fiebre Amarilla, perteneciente a la familia Flaviviridae. El reservorio se halla en la naturaleza, en sangre y órganos de animales salvajes y en la sangre del hombre enfermo.
Recibe el nombre de fiebre amarilla por el color que toma la piel de las personas afectadas.
La enfermedad afectaba en los siglos XVII y XVIII a los navegantes que atravesaban áreas tropicales, quienes la contraían y morían, desconociéndose las causas. Se diezmaban tripulaciones enteras.
Fue la primera infección humana en que se demostró la etiología viral y también la primera virosis en que se comprobó la transmisión por picadura de insecto.
La infección es mantenida por transmisión en un ciclo selvático, entre monos, cuyo vector es un mosquito del género Haemagogus en América del sur.
En esta etapa el hombre es ocasionalmente infectado en viajes a la selva. En el ciclo urbano de transmisión, el virus es transmitido desde un humano infectado a un susceptible a través de la picadura del mosquito hembra Aedes Aegypti, la cual se alimenta durante el día y se encuentra preferentemente en zonas urbanas.
Las principales lesiones se observan en hígado y riñón. Otros órganos afectados son: corazón (degeneración grasa y necrosis), bazo y ganglios linfáticos, piel y mucosas (hemorragias, petequias).
Manifestaciones Clínicas:
Se desarrollan 4 a 6 días mas tarde de la picadura del mosquito infectado por el virus de la fiebre amarilla. Las personas afectadas padecen decaimiento, dolores musculares, una irritabilidad conjuntival –parecida a la conjuntivitis y fiebre. El 15 por ciento de los cuadros evolucionan hacia una forma grave, con piel amarillenta, vómitos con sangre y hasta pueden entrar en coma.
La fiebre amarilla tiene tres etapas:
Ø Etapa temprana o también llamada fase roja: son frecuentes el dolor de cabeza, los dolores musculares, la fiebre elevada, inyección conjuntival, la pérdida del apetito, el vómito, sed intensa y la ictericia. Un hecho llamativo es que no hay hepato ni esplenomegalia (agrandamiento del hígado y el bazo). Después de aproximadamente 3 a 4 días, a menudo los síntomas desaparecen brevemente (remisión).
Ø Período de remisión: solo dura de 12 a 36 horas; después de 3 a 4 días, la fiebre y otros síntomas desaparecen. La mayoría de las personas se recuperan en esta etapa, pero otros pueden progresar a la tercera etapa que es la mas peligrosa (etapa de intoxicación) dentro de las siguientes 24 horas.
Ø Período de intoxicación o fase amarilla: dura 3 días; se presenta disfunción multiorgánica, lo cual abarca insuficiencia hepática y renal, trastornos hemorrágicos/hemorragia, reaparece la fiebre, ictericia cutáneo mucosa, vómitos negros con dolor, disfunción cerebral que comprende delirio, convulsiones, shock, y la muerte.
Diagnóstico diferencial: debido al cuadro confusional y febril inicial deben descartarse dengue, fiebre hemorrágica, sarampión, gripe, etc.
Cuando predominan la fiebre y la ictericia debe hacerse diagnóstico diferencial con: paludismo, leptospirosis, hepatitis vírica, fiebre tifoidea, etc.
Signos y síntomas que se pueden encontrar en cuadros de fiebre amarilla:
Ø Arritmias, disfunción cardiaca.
Ø Sangrado (puede progresar a hemorragia)
Ø Coma
Ø Disminución de la micción.
Ø Delirio.
Ø Fiebre.
Ø Dolor de cabeza.
Ø Ictericia.
Ø Dolores musculares (mialgias)
Ø Cara, lengua y ojos rojos.
Ø Convulsiones.
Ø Vómitos.
Ø Vómitos con sangre.
Diagnóstico de laboratorio:
El diagnóstico se hace mediante la identificación de anticuerpos específicos de Fiebre Amarilla, IgM e IgG. Se han desarrollado técnicas de ELISA. La IgM aparece después de una semana de iniciado los síntomas y es el diagnóstico definitivo de enfermedad.
Tratamiento:
No existe tratamiento específico para esta enfermedad, solo medidas generales y manejo en unidades de cuidado intensivo cuando la severidad de la enfermedad así lo requiere.
Incluye vitamina K para las hemorragias, heparina para la prevención de coagulación intravascular, corregir la deshidratación y reposición sanguínea con administración de calcio.
Profilaxis:
La vacuna preparada con el virus atenuado, ofrece protección en un 98%, siendo esta comprobada durante 10 años. La inmunidad aparece a los 12 días. Se puede dar a partir de los seis meses de vida en caso de necesidad, pero lo común es recibirla al año de vida en zonas endémicas. Si una mujer ya estaba vacunada antes del embarazo, su hijo puede nacer protegido contra la infección.
La autoridad sanitaria nacional recuerda que desde 2003, Argentina lleva adelante la vacunación antiamarílica de acuerdo con los siguientes criterios:
*Vacunación al 100% de las poblaciones que viven en áreas de alto riesgo (departamentos limítrofes con países endémicos, en las provincias de Misiones, Corrientes, Salta y Jujuy.) (http:/7www.zonapediátrica.com)
