Por Fernando Oz*
Las jugosas partidas que manejaba el jefe de Gabinete serán controladas por la misma persona que estaba a cargo de la Coordinación y Evaluación Presupuestaria de la Jefatura de Gabinete. El nuevo jefe de la estratégica Sindicatura General de la Nación también fiscalizará las finanzas del Congreso y del Poder Judicial. Aseguran que desde el organismo de control se ejercerá una “medicina preventiva para mejorar la gestión”.
La Sindicatura General de la Nación (SIGEN) estará bajo la mirada del jefe de Gabinete, Alberto Fernández. Así lo decidió la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al nombrar a Julio Vitobello como titular del organismo encargado de realizar los controles internos de la administración central del Estado.
El flamante jefe de los síndicos –calificado como un fiel albertista– tendrá un rol extra y casi primordial en el Gobierno: deberá controlar las finanzas del Congreso y de la Justicia. Estas nuevas atribuciones fueron el resultado de otro de los gestos que tuvo Néstor Kirchner antes de entregar el bastón de mando a su esposa. A través del Decreto 1344/07, el ex presidente consideró que tanto el Poder Judicial como el Poder Ejecutivo “están incluidos en la Administración Central” y en consecuencia están al alcance de los controles de la SIGEN.
Una de las firmas que figuran en el polémico decreto es la del ministro Fernández, que en ese momento era el jefe directo del actual titular de la SIGEN. Vitobello se desempeñó hasta el viernes como subsecretario de Coordinación y Evaluación Presupuestaria de la jefatura de Gabinete.
Las ONG Poder Ciudadano, la Asociación por los Derechos Civiles (ADC), la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), y el Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia (FORES) lanzaron duras críticas sobre el decreto. “Esta es una situación sumamente peligrosa para la salud de las instituciones de la República por lo que se solicita la inmediata rectificación de las normas cuestionadas”, destacaron las organizaciones en un comunicado donde aclaran que la SIGEN sólo puede auditar y monitorear las dependencias del Poder Ejecutivo.
Sin embargo, allegados a Vitobello aseguraron a PERFIL que “el decreto fue mal interpretado” y que el control de los otros dos poderes los va a seguir haciendo la Auditoria General de la Nación (AGN).
Un albertista puro le restó importancia al nombramiento de Vitobello. “Acá lo que se hizo fue cambiar figurita por figurita, no hay ninguna otra interpretación posible”, explicó a PERFIL. El ex titular de la SIGEN, Claudio Moroni, que asumió frente al ANSES, también es un hombre de Fernández.
Como abogado, Vitobello fue asesor de la Comisión Nacional de Valores durante la gestión del ex presidente Carlos Menem. En el 2000 formó parte de la lista de candidatos a la Legislatura porteña, y bajo la misma sábana de los cavallistas de Acción por la República se tapó junto a Alberto Fernández.
“El que lo puso en la lista a Vitobello fue Alberto Iribarne”, que en aquel tiempo compartía junto a Fernández la vocación por el duhaldismo. Tanto Vitobello como el jefe de Gabinete fueron de los primeros en ocupar espacio dentro del Grupo Calafate.
La idea de Vitobello es ejercer la “medicina preventiva para mejorar la gestión”. Por el momento no habrá cambios profundos dentro de la estructura de la SIGEN.
Sólo dos cosas ya tienen en claro desde el albertismo: la primera de ellas es que tras la renuncia de Alessandra Minnicelli, esposa del ministro de Planificación Julio De Vido, al cargo de Síndica General Adjunta de la SIGEN, el organismo será un bastión de Fernández. El segunda, es que el nuevo jefe de la Sindicatura no podrá cuestionar si hubo o no desmanejos en las partidas del presupuesto que, con los superpoderes, manejaba el jefe de Gabinete. El dato es lógico: Vitobello era el encargado de afinar el redireccionamiento de las partidas.
De Menem a Cavallo, y al Calafate
Vitobello, abogado egresado de la UBA, siempre hizo culto al fajo perfil y supo mantenerse bajo el sol del poder. Fue empleado del Poder Judicial en épocas de Raúl Alfonsín, y cuando llegó Carlos Menem a la presidencia se acomodó en la Comisión Nacional de Valores.
Del ’92 al ’93 fue asesor de las comisiones de Industria y Asuntos municipales de la Cámara baja. Desde julio de 1994 hasta diciembre de 1998 ocupó diferentes cargos dentro del Ministerio del Interior, hasta llegó a ser jefe de Gabinete de esa cartera. Integró junto a Alberto Fernández la lista de candidatos a legisladores para la Ciudad de Buenos Aires que presentó el cavallismo. En la Legislatura presidió la comisión de Transporte.
u Con la llegada de los vientos del sur, el entonces diputado porteño se integró al Grupo Calafate. Cuando finalizó su mandato como legislador, Fernández lo sumó a su staff como subsecretario de Coordinación y Evaluación Presupuestaria de la jefatura de Gabinete.
*FUENTE: perfil.com – 24/01/2009
Las jugosas partidas que manejaba el jefe de Gabinete serán controladas por la misma persona que estaba a cargo de la Coordinación y Evaluación Presupuestaria de la Jefatura de Gabinete. El nuevo jefe de la estratégica Sindicatura General de la Nación también fiscalizará las finanzas del Congreso y del Poder Judicial. Aseguran que desde el organismo de control se ejercerá una “medicina preventiva para mejorar la gestión”.
La Sindicatura General de la Nación (SIGEN) estará bajo la mirada del jefe de Gabinete, Alberto Fernández. Así lo decidió la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al nombrar a Julio Vitobello como titular del organismo encargado de realizar los controles internos de la administración central del Estado.
El flamante jefe de los síndicos –calificado como un fiel albertista– tendrá un rol extra y casi primordial en el Gobierno: deberá controlar las finanzas del Congreso y de la Justicia. Estas nuevas atribuciones fueron el resultado de otro de los gestos que tuvo Néstor Kirchner antes de entregar el bastón de mando a su esposa. A través del Decreto 1344/07, el ex presidente consideró que tanto el Poder Judicial como el Poder Ejecutivo “están incluidos en la Administración Central” y en consecuencia están al alcance de los controles de la SIGEN.
Una de las firmas que figuran en el polémico decreto es la del ministro Fernández, que en ese momento era el jefe directo del actual titular de la SIGEN. Vitobello se desempeñó hasta el viernes como subsecretario de Coordinación y Evaluación Presupuestaria de la jefatura de Gabinete.
Las ONG Poder Ciudadano, la Asociación por los Derechos Civiles (ADC), la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), y el Foro de Estudios sobre la Administración de Justicia (FORES) lanzaron duras críticas sobre el decreto. “Esta es una situación sumamente peligrosa para la salud de las instituciones de la República por lo que se solicita la inmediata rectificación de las normas cuestionadas”, destacaron las organizaciones en un comunicado donde aclaran que la SIGEN sólo puede auditar y monitorear las dependencias del Poder Ejecutivo.
Sin embargo, allegados a Vitobello aseguraron a PERFIL que “el decreto fue mal interpretado” y que el control de los otros dos poderes los va a seguir haciendo la Auditoria General de la Nación (AGN).
Un albertista puro le restó importancia al nombramiento de Vitobello. “Acá lo que se hizo fue cambiar figurita por figurita, no hay ninguna otra interpretación posible”, explicó a PERFIL. El ex titular de la SIGEN, Claudio Moroni, que asumió frente al ANSES, también es un hombre de Fernández.
Como abogado, Vitobello fue asesor de la Comisión Nacional de Valores durante la gestión del ex presidente Carlos Menem. En el 2000 formó parte de la lista de candidatos a la Legislatura porteña, y bajo la misma sábana de los cavallistas de Acción por la República se tapó junto a Alberto Fernández.
“El que lo puso en la lista a Vitobello fue Alberto Iribarne”, que en aquel tiempo compartía junto a Fernández la vocación por el duhaldismo. Tanto Vitobello como el jefe de Gabinete fueron de los primeros en ocupar espacio dentro del Grupo Calafate.
La idea de Vitobello es ejercer la “medicina preventiva para mejorar la gestión”. Por el momento no habrá cambios profundos dentro de la estructura de la SIGEN.
Sólo dos cosas ya tienen en claro desde el albertismo: la primera de ellas es que tras la renuncia de Alessandra Minnicelli, esposa del ministro de Planificación Julio De Vido, al cargo de Síndica General Adjunta de la SIGEN, el organismo será un bastión de Fernández. El segunda, es que el nuevo jefe de la Sindicatura no podrá cuestionar si hubo o no desmanejos en las partidas del presupuesto que, con los superpoderes, manejaba el jefe de Gabinete. El dato es lógico: Vitobello era el encargado de afinar el redireccionamiento de las partidas.
De Menem a Cavallo, y al Calafate
Vitobello, abogado egresado de la UBA, siempre hizo culto al fajo perfil y supo mantenerse bajo el sol del poder. Fue empleado del Poder Judicial en épocas de Raúl Alfonsín, y cuando llegó Carlos Menem a la presidencia se acomodó en la Comisión Nacional de Valores.
Del ’92 al ’93 fue asesor de las comisiones de Industria y Asuntos municipales de la Cámara baja. Desde julio de 1994 hasta diciembre de 1998 ocupó diferentes cargos dentro del Ministerio del Interior, hasta llegó a ser jefe de Gabinete de esa cartera. Integró junto a Alberto Fernández la lista de candidatos a legisladores para la Ciudad de Buenos Aires que presentó el cavallismo. En la Legislatura presidió la comisión de Transporte.
u Con la llegada de los vientos del sur, el entonces diputado porteño se integró al Grupo Calafate. Cuando finalizó su mandato como legislador, Fernández lo sumó a su staff como subsecretario de Coordinación y Evaluación Presupuestaria de la jefatura de Gabinete.
*FUENTE: perfil.com – 24/01/2009
