Redacción de ChacoMundo 2009*
Tras, la amenaza de Cavalieri de dejar de dar prestaciones a los afiliados, el Gobierno cedió y aumentó los aportes de los monotributistas a los servicios de salud, a pesar de los cruces entre el líder sindical y el Jefe de gabinete Sergio Massa por la pauta salarial del 2009.
Según lo publicado por Crítica de la Argentina, mientras siguen los aprontes hacia las negociaciones paritarias 2009, la CGT recibió una ayudaita del Gobierno para su financiación. Es que la presidenta Cristina Fernández dispuso un aumento de los aportes destinados a los obras sociales en el régimen de monotributistas.
La semana pasada desde la CGT exigieron un aumento en los aportes y habían amenazado con dejar de prestar el servicio de salud para estos pequeños aportantes.
En el caso del monotributo, la contribución para la atención de la salud se eleva de $ 37 a $ 46,75 en el caso de afiliados titulares. Si al mismo tiempo el contribuyente tiene a integrantes de su familia adheridos al plan de salud, la cuota extra subirá de $ 31 a $ 39 por cada uno. El incremento de más de $ 9 tendrá impacto en más de 1.200.000 monotributistas.
El gesto hacia Hugo Moyano se produce en momentos en los que el camionero presiona por una suba salarial en la apertura de la negociaciones paritarias. Desde hace varios días, el aliado K reitera que las negociaciones “notendrán ni piso, ni techo”.
Ayer, se reunió la mesa chica de la central obrera para delinear la estrategia que los gremios desplegarán en las paritarias.
Tal como anticipó Crítica de la Argentina, los sindicalistas también esperan que la Casa Rosada fije un plazo de seis meses para el pase de un afiliado de una obra social a otra. De esta manera, intentan trabar la fuga de aportes desde las obras sociales hacia las prepagas.
La decisión de la Presidente se enmarca en el contexto de cruces entre el jefe de gabinete Sergio Massa y Hugo Moyano.
El líder de la CGT había dicho que pelearia por “un aumento digno”, mientras que el jefe de Gabinete volvió a pedir “sensibilidad y responsabilidad” a trabajadores y empresarios.
Así, las paritarias llegaron por adelantado y empezaron a disputarse a través de los medios. Luego de que la UIA calificara como “un disparate” hablar de incrementos de salarios en medio de la crisis mundial, la CGT reunió ayer a su mesa chica y respondió que peleará “un aumento digno”. También reclamó que se respete la fecha prevista para las negociaciones colectivas. El jefe de Gabinete, Sergio Massa, se limitó a pedir “sensibilidad y responsabilidad” a ambas partes.
El secretario general de la CGT, Hugo Moyano, opinó que “los empresarios siempre son lo mismo, con o sin crisis global”. Y cuestionó que “siempre dicen que no tienen plata para pagar aumentos a los trabajadores”. Además, pidió respetar las fechas de las paritarias, que en su mayoría vencen entre marzo y abril.
El laboralista Daniel Funes de Rioja, directivo de la UIA y asesor patronal en las principales negociaciones salariales de la economía, había calificado como “un disparate” la idea de que haya aumentos en medio de la crisis. Pero los gremios aducen que la inflación real superó en 2008 el 20% (el triple de lo que detectó el INDEC) y que los precios, lejos de detenerse por el bajón del consumo, siguieron en el ascensor durante enero. Encuestadores como Artemio López, de la consultora Equis, aseguran que el costo de vida subió cerca del 2% en el primer mes del año.
Desde el Gobierno intentaron poner paños fríos. Por varias radios, Massa se manifestó convencido de que si las partes negocian con “sensibilidad y responsabilidad” se va a “arribar a un buen acuerdo para los trabajadores y las empresas argentinas”. El jefe de ministros aseguró que el Gobierno trabaja para que “el tsunami que se está dando a nivel internacional no impacte en la Argentina”.
La presidenta Cristina Fernández resaltó la necesidad de que los trabajadores tengan “un salario digno para poder seguir consumiendo”. Y opinó que “salvando únicamente a empresas y bancos no alcanza” porque “si no se salva a los trabajadores, usuarios y consumidores, la economía se viene abajo igual”.
La mandataria también destacó que desde 2003 hasta el año pasado, la participación de los asalariados en la renta nacional subió del 34,3 al 43,6 por ciento. Citó un informe del INDEC de la semana pasada, pero omitió que en 2001, en plena recesión y tras una década de ajustes neoliberales, esa porción era del 42,1 por ciento. Tras seis años de crecimiento récord sólo se logró recuperar ese nivel, que llegó a superar el 50% antes de la dictadura militar.
La CGT reunió ayer a su mesa chica en la sede de la Unión de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE). La idea era empezar a delinear la estrategia para las paritarias. Pero la mayor parte de la reunión sirvió para hablar del negocio sindical de las obras sociales.
Al término del encuentro, sin embargo, hubo advertencias del jefe de los metalúrgicos, Antonio Caló. “No vamos a resignar las paritarias ni los aumentos salariales”, advirtió. Su gremio es uno de los más afectados por la crisis internacional y las amenazas de despidos penden sobre la cabeza de miles de sus afiliados.
El vocero de la CGT, Héctor Daer, aseguró que pese a la crisis, se mantendrá la tesitura de discutir salarios “sin piso ni techo”, además de asumir la “defensa de las fuentes de empleo”.
Matan a otro camionero
El camionero mendocino Carlos Daniel Martín fue asesinado ayer en el living de su casa tras recibir dos disparos desde una moto. Moyano se desvinculó del hecho. El secretario general del Sindicato de Camioneros de Mendoza, Rubén Zarate, descartó que el crimen de Carlos Daniel Martín respondiera a un “asunto sindical”. El ministro de Seguridad de la provincia, Carlos Ciurca, no descartó ninguna hipótesis. “Puede ser por encargo o que esas mismas personas querían terminar con su vida sin que nadie se los encargara. Es difícil no vincularlo con su actividad gremial porque en otra oportunidad le habían disparado”, sostuvo el funcionario.
Cavalieri había amenazado al Gobierno con dejar de atender a los monotributistas si no se autorizaba el aumento en sus aportes.
Cerca de un millón de trabajadores aportan bajo esa figura mensualmente, porque el resto de los monotributistas figura también como empleado en relación de dependencia.
*FUENTE: Crítica de la Argentina (Versión Digital / Impresa) – 30/01/2009
Tras, la amenaza de Cavalieri de dejar de dar prestaciones a los afiliados, el Gobierno cedió y aumentó los aportes de los monotributistas a los servicios de salud, a pesar de los cruces entre el líder sindical y el Jefe de gabinete Sergio Massa por la pauta salarial del 2009.
Según lo publicado por Crítica de la Argentina, mientras siguen los aprontes hacia las negociaciones paritarias 2009, la CGT recibió una ayudaita del Gobierno para su financiación. Es que la presidenta Cristina Fernández dispuso un aumento de los aportes destinados a los obras sociales en el régimen de monotributistas.
La semana pasada desde la CGT exigieron un aumento en los aportes y habían amenazado con dejar de prestar el servicio de salud para estos pequeños aportantes.
En el caso del monotributo, la contribución para la atención de la salud se eleva de $ 37 a $ 46,75 en el caso de afiliados titulares. Si al mismo tiempo el contribuyente tiene a integrantes de su familia adheridos al plan de salud, la cuota extra subirá de $ 31 a $ 39 por cada uno. El incremento de más de $ 9 tendrá impacto en más de 1.200.000 monotributistas.
El gesto hacia Hugo Moyano se produce en momentos en los que el camionero presiona por una suba salarial en la apertura de la negociaciones paritarias. Desde hace varios días, el aliado K reitera que las negociaciones “notendrán ni piso, ni techo”.
Ayer, se reunió la mesa chica de la central obrera para delinear la estrategia que los gremios desplegarán en las paritarias.
Tal como anticipó Crítica de la Argentina, los sindicalistas también esperan que la Casa Rosada fije un plazo de seis meses para el pase de un afiliado de una obra social a otra. De esta manera, intentan trabar la fuga de aportes desde las obras sociales hacia las prepagas.
La decisión de la Presidente se enmarca en el contexto de cruces entre el jefe de gabinete Sergio Massa y Hugo Moyano.
El líder de la CGT había dicho que pelearia por “un aumento digno”, mientras que el jefe de Gabinete volvió a pedir “sensibilidad y responsabilidad” a trabajadores y empresarios.
Así, las paritarias llegaron por adelantado y empezaron a disputarse a través de los medios. Luego de que la UIA calificara como “un disparate” hablar de incrementos de salarios en medio de la crisis mundial, la CGT reunió ayer a su mesa chica y respondió que peleará “un aumento digno”. También reclamó que se respete la fecha prevista para las negociaciones colectivas. El jefe de Gabinete, Sergio Massa, se limitó a pedir “sensibilidad y responsabilidad” a ambas partes.
El secretario general de la CGT, Hugo Moyano, opinó que “los empresarios siempre son lo mismo, con o sin crisis global”. Y cuestionó que “siempre dicen que no tienen plata para pagar aumentos a los trabajadores”. Además, pidió respetar las fechas de las paritarias, que en su mayoría vencen entre marzo y abril.
El laboralista Daniel Funes de Rioja, directivo de la UIA y asesor patronal en las principales negociaciones salariales de la economía, había calificado como “un disparate” la idea de que haya aumentos en medio de la crisis. Pero los gremios aducen que la inflación real superó en 2008 el 20% (el triple de lo que detectó el INDEC) y que los precios, lejos de detenerse por el bajón del consumo, siguieron en el ascensor durante enero. Encuestadores como Artemio López, de la consultora Equis, aseguran que el costo de vida subió cerca del 2% en el primer mes del año.
Desde el Gobierno intentaron poner paños fríos. Por varias radios, Massa se manifestó convencido de que si las partes negocian con “sensibilidad y responsabilidad” se va a “arribar a un buen acuerdo para los trabajadores y las empresas argentinas”. El jefe de ministros aseguró que el Gobierno trabaja para que “el tsunami que se está dando a nivel internacional no impacte en la Argentina”.
La presidenta Cristina Fernández resaltó la necesidad de que los trabajadores tengan “un salario digno para poder seguir consumiendo”. Y opinó que “salvando únicamente a empresas y bancos no alcanza” porque “si no se salva a los trabajadores, usuarios y consumidores, la economía se viene abajo igual”.
La mandataria también destacó que desde 2003 hasta el año pasado, la participación de los asalariados en la renta nacional subió del 34,3 al 43,6 por ciento. Citó un informe del INDEC de la semana pasada, pero omitió que en 2001, en plena recesión y tras una década de ajustes neoliberales, esa porción era del 42,1 por ciento. Tras seis años de crecimiento récord sólo se logró recuperar ese nivel, que llegó a superar el 50% antes de la dictadura militar.
La CGT reunió ayer a su mesa chica en la sede de la Unión de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE). La idea era empezar a delinear la estrategia para las paritarias. Pero la mayor parte de la reunión sirvió para hablar del negocio sindical de las obras sociales.
Al término del encuentro, sin embargo, hubo advertencias del jefe de los metalúrgicos, Antonio Caló. “No vamos a resignar las paritarias ni los aumentos salariales”, advirtió. Su gremio es uno de los más afectados por la crisis internacional y las amenazas de despidos penden sobre la cabeza de miles de sus afiliados.
El vocero de la CGT, Héctor Daer, aseguró que pese a la crisis, se mantendrá la tesitura de discutir salarios “sin piso ni techo”, además de asumir la “defensa de las fuentes de empleo”.
Matan a otro camionero
El camionero mendocino Carlos Daniel Martín fue asesinado ayer en el living de su casa tras recibir dos disparos desde una moto. Moyano se desvinculó del hecho. El secretario general del Sindicato de Camioneros de Mendoza, Rubén Zarate, descartó que el crimen de Carlos Daniel Martín respondiera a un “asunto sindical”. El ministro de Seguridad de la provincia, Carlos Ciurca, no descartó ninguna hipótesis. “Puede ser por encargo o que esas mismas personas querían terminar con su vida sin que nadie se los encargara. Es difícil no vincularlo con su actividad gremial porque en otra oportunidad le habían disparado”, sostuvo el funcionario.
Cavalieri había amenazado al Gobierno con dejar de atender a los monotributistas si no se autorizaba el aumento en sus aportes.
Cerca de un millón de trabajadores aportan bajo esa figura mensualmente, porque el resto de los monotributistas figura también como empleado en relación de dependencia.
*FUENTE: Crítica de la Argentina (Versión Digital / Impresa) – 30/01/2009
