Los obispos dejaron trascender su "preocupación" y advirtieron que tanto en las parroquias como en las Cáritas diocesanas se percibe una mayor demanda de alimento de parte de familias en situaciones “cada vez más difíciles y precarias”. Mañana culmina el encuentro.
Los obispos dejaron trascender este martes “alarma y preocupación” por el “recrudecimiento de la pobreza” en el país, y advirtieron que tanto en las parroquias como en las Cáritas diocesanas se percibe una mayor demanda de alimento de parte de familias en situaciones “cada vez más difíciles y precarias”.
El diagnóstico surgió en el “intercambio pastoral” que abrió la reunión de la Comisión Permanente del Episcopado, que hasta mañana preside el cardenal Jorge Bergoglio, Obispo de Buenos Aires.
La veintena de obispos coincidió -según dijeron a DyN voceros eclesiásticos- en que hay “alarma y preocupación” en la Iglesia por “el aumento de la pobreza y la inequidad social”.
El presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, obispo Jorge Casaretto a cargo de la diócesis de San Isidro advirtió a sus pares, según trascendió, sobre un “recrudecimiento de la pobreza” y aseguró que son “cada vez más frecuentes los reclamos sociales” de la gente.
En tanto, el titular de Cáritas Argentina, obispo Fernando Bargalló de la región Merlo-Moreno, confirmó que la demanda de “contención y ayuda” por parte de los sectores más empobrecidos “se incrementó notoriamente en los últimos meses”.
La misma inquietud pastoral trajeron a la reunión, según se dijo, los obispos de otros puntos del país, donde las economías regionales están “muy golpeadas”.
El delegado eclesiástico de la región Patagonia-Comahue, Néstor Navarro de la diócesis de Alto Valle sostuvo que “la pobreza lejos de ser algo del pasado, es una realidad que golpea día a día a muchos”, y consignó, tal el documento conjunto de los prelados australes, que “si muchas de las estructuras actuales generan pobreza, en parte se debe a la falta de fidelidad al evangelio de Jesús de muchos cristianos con especiales responsabilidades políticas, económicas y culturales”.
Por otra parte, el obispo de Reconquista, monseñor Ramón Dus, quien no participa de la reunión plenaria, advirtió en declaraciones radiales sobre los graves problemas sociales que vive el norte de Santa Fe, donde hay una “situación de inseguridad”, y se refirió también a una “ola de suicidio de jóvenes” y un fuerte crecimiento de “barriadas” pobres.
Pese a que dijo no querer ser “alarmista”, el prelado santafesino insistió en que “hay signos que nos preocupan” porque “con el contexto nacional e internacional que estamos viviendo no se perfila una salida esperanzadora”.
En tanto para mañana ofrecerán una conferencia de prensa a las 12.30 para dar detalles sobre la misa del próximo 22 de diciembre en la basílica de Luján por los 30 años del inicio de la mediación papal por el Beagle, acto cívico-religioso a la que ya confirmó su asistencia la presidenta Cristina Fernández.
Según trascendió, a la celebración de acción de gracias por la paz, los obispos quieren darle “un marco especial”, para que no quede simplemente como “el día en que Cristina Fernández se juntó con (Julio) Cobos”, quien también adelantó su presencia de la ceremonia.
*FUENTE: Crítica de la Argentina (Versión Digital) – 16/12/2008
Los obispos dejaron trascender este martes “alarma y preocupación” por el “recrudecimiento de la pobreza” en el país, y advirtieron que tanto en las parroquias como en las Cáritas diocesanas se percibe una mayor demanda de alimento de parte de familias en situaciones “cada vez más difíciles y precarias”.
El diagnóstico surgió en el “intercambio pastoral” que abrió la reunión de la Comisión Permanente del Episcopado, que hasta mañana preside el cardenal Jorge Bergoglio, Obispo de Buenos Aires.
La veintena de obispos coincidió -según dijeron a DyN voceros eclesiásticos- en que hay “alarma y preocupación” en la Iglesia por “el aumento de la pobreza y la inequidad social”.
El presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, obispo Jorge Casaretto a cargo de la diócesis de San Isidro advirtió a sus pares, según trascendió, sobre un “recrudecimiento de la pobreza” y aseguró que son “cada vez más frecuentes los reclamos sociales” de la gente.
En tanto, el titular de Cáritas Argentina, obispo Fernando Bargalló de la región Merlo-Moreno, confirmó que la demanda de “contención y ayuda” por parte de los sectores más empobrecidos “se incrementó notoriamente en los últimos meses”.
La misma inquietud pastoral trajeron a la reunión, según se dijo, los obispos de otros puntos del país, donde las economías regionales están “muy golpeadas”.
El delegado eclesiástico de la región Patagonia-Comahue, Néstor Navarro de la diócesis de Alto Valle sostuvo que “la pobreza lejos de ser algo del pasado, es una realidad que golpea día a día a muchos”, y consignó, tal el documento conjunto de los prelados australes, que “si muchas de las estructuras actuales generan pobreza, en parte se debe a la falta de fidelidad al evangelio de Jesús de muchos cristianos con especiales responsabilidades políticas, económicas y culturales”.
Por otra parte, el obispo de Reconquista, monseñor Ramón Dus, quien no participa de la reunión plenaria, advirtió en declaraciones radiales sobre los graves problemas sociales que vive el norte de Santa Fe, donde hay una “situación de inseguridad”, y se refirió también a una “ola de suicidio de jóvenes” y un fuerte crecimiento de “barriadas” pobres.
Pese a que dijo no querer ser “alarmista”, el prelado santafesino insistió en que “hay signos que nos preocupan” porque “con el contexto nacional e internacional que estamos viviendo no se perfila una salida esperanzadora”.
En tanto para mañana ofrecerán una conferencia de prensa a las 12.30 para dar detalles sobre la misa del próximo 22 de diciembre en la basílica de Luján por los 30 años del inicio de la mediación papal por el Beagle, acto cívico-religioso a la que ya confirmó su asistencia la presidenta Cristina Fernández.
Según trascendió, a la celebración de acción de gracias por la paz, los obispos quieren darle “un marco especial”, para que no quede simplemente como “el día en que Cristina Fernández se juntó con (Julio) Cobos”, quien también adelantó su presencia de la ceremonia.
*FUENTE: Crítica de la Argentina (Versión Digital) – 16/12/2008
