Por Walter Edgardo Eckart
El paro del conjunto de los gremios docentes, dejó a más de diez millones de chicos en sus casas. Los colegios privados funcionaron prácticamente con normalidad. Algunos de estos diez millones de chicos no concurren a privadas por una opción de sus padres. Pero la gran mayoría (más del 93%), va la educación pública porque, aunque quisieran, no podrían pagarse un colegio privado. Sus padres, en promedio, ganan "en mano" -en muchos casos tras 10 o 12 horas de trabajo- menos de $ 1300,00.
En principio, se podría pensar que se trata sólo de una colisión de derechos: el de los chicos, que tienen el legítimo e insustituible derecho a la educación; y el de los docentes, a quienes les asiste el derecho a un salario justo.
Ahora: en el contexto general del país, desbordado por problemas de toda índole. ¿Qué legitimidad "moral" (no gremial, o legal), sino "moral", les asiste a quienes han dejado a todo un país sin clases públicas y gratuitas...?.
El daño actual (pero también el acumulativo), causado prácticamente año tras año, por los distintos paros ¿Puede ser justificado por un reclamo salarial, aún cuando éste último sea justo, máxime cuando ya se está hablando de que, si no hay acuerdo, volverían a parar durante dos días (28 y 29) de la semana que viene...?
Pareciera que no. Y con el debido respeto y reconocimiento a los docentes (incluso a los de mi familia), si esto no es una insensatez, poco le falta.....
El paro del conjunto de los gremios docentes, dejó a más de diez millones de chicos en sus casas. Los colegios privados funcionaron prácticamente con normalidad. Algunos de estos diez millones de chicos no concurren a privadas por una opción de sus padres. Pero la gran mayoría (más del 93%), va la educación pública porque, aunque quisieran, no podrían pagarse un colegio privado. Sus padres, en promedio, ganan "en mano" -en muchos casos tras 10 o 12 horas de trabajo- menos de $ 1300,00.
En principio, se podría pensar que se trata sólo de una colisión de derechos: el de los chicos, que tienen el legítimo e insustituible derecho a la educación; y el de los docentes, a quienes les asiste el derecho a un salario justo.
Ahora: en el contexto general del país, desbordado por problemas de toda índole. ¿Qué legitimidad "moral" (no gremial, o legal), sino "moral", les asiste a quienes han dejado a todo un país sin clases públicas y gratuitas...?.
El daño actual (pero también el acumulativo), causado prácticamente año tras año, por los distintos paros ¿Puede ser justificado por un reclamo salarial, aún cuando éste último sea justo, máxime cuando ya se está hablando de que, si no hay acuerdo, volverían a parar durante dos días (28 y 29) de la semana que viene...?
Pareciera que no. Y con el debido respeto y reconocimiento a los docentes (incluso a los de mi familia), si esto no es una insensatez, poco le falta.....