Cien días de conflicto demuestran que el enfrentamiento entre el Gobierno y el campo no es una tarea fácil de resolver. Al girar al Congreso la definición del tema de las retenciones, el Gobierno no sólo puso en evidencia la debilidad política que tiene para solucionar un tema del que repitió hasta el cansancio que era un resorte de su exclusividad, sino que también concentró en el Parlamento y en los legisladores todas las presiones que hasta el momento se expresaban en las rutas, en asambleas populares, actos públicos y en los medios de comunicación.
“No se puede perturbar la vida familiar”, dijo el titular de la bancada kirchnerista en la cámara Baja, Agustín Rossi, después de hacer responsables a los titulares de las cuatro entidades rurales ante cualquier hecho de violencia que pudiera ocurrir en las “visitas” a los domicilios particulares de los diputados. Esa medida había sido anunciada por el titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, para el próximo fin de semana.
El proyecto del Gobierno comenzará a discutirse el lunes en la reunión plenaria de las comisiones de Agricultura y Presupuesto. La apuesta es fuerte. Algunos la consideran definitoria. “Estamos en problemas. Si la ley se sanciona sin modificaciones, habremos ganado, pero el conflicto continúa. Si en cambio el proyecto se cae, la derrota traerá más dificultades al Gobierno”, concluye un destacado parlamentario kirchnerista que habla con este diario pidiendo la reserva de su nombre.
Los pasillos del Congreso, las salas de los bloques y los despachos de los más emblemáticos legisladores mostraron ayer una actividad frenética. Cerca del mediodía, llegaron a la Cámara de Diputados una treintena de intendentes y jefes comunales del centro y sur de Santa Fe. Recorrieron los despachos de casi todos los bloques.
En esos encuentros destacaron el “parate” económico que estaban sufriendo sus localidades a partir del conflicto y hasta alertaron que si “no se puede desatar el paquete enviado por el Gobierno” y la ley termina aprobándose a libro cerrado, se estará a las puertas de “un caos social”.
“No puede ser. Los únicos que no me quieren recibir son los diputados de mi propio partido”, se quejaba el intendente peronista de Armstrong, Fernando Fischer, en las puertas de las oficinas que el bloque de la UCR tiene en el primer piso del edificio anexo. Hasta ese momento habían resultado inútiles todas las gestiones que habían realizado para encontrarse con Rossi.
En las oficinas del radicalismo, los intendentes santafesinos, acompañados por la ex diputada María del Carmen Alarcón, actual funcionaria del gobierno de Hermes Binner, se reunieron con los radicales Oscar Aguad, jefe del bloque, Sandra Rioboó, de la provincia de Buenos Aires, Federico Pinedo, del PRO y Patricia Bullrich, de la Coalición Cívica.
“El Congreso tiene en sus manos la posibilidad de que recuperemos la economía de nuestra región”, dijo Carlos Torres, intendente de Firmat, luego de reclamar la disminución de las retenciones móviles fijadas por el gobierno nacional en la resolución 125.
A media tarde, los intendentes santafesinos ingresaban al despacho de Rossi. “No percibí al encuentro como un apriete. Los recibí gustoso”, opinó el titular de la bancada kirchnerista una vez que finalizó la reunión.
Frente a las cámaras, el rosarino no pudo evitar una risa nerviosa cuando se le preguntó si los intendentes le habían pedido modificar la curva de las retenciones. Fiel al estilo K, no perdió la oportunidad de pedir el levantamiento del paro. Durante el último fin de semana largo, Rossi volvió a sufrir un escrache en su domicilio, el segundo desde que comenzó el conflicto con el campo.
Lejos de las oficinas que tienen en el Congreso pero cerca de las localidades de las que provienen, varios diputados entrerrianos se reunieron en una virtual audiencia pública en Gualeguaychú. De la movida participaron el ex intendente local y diputado por la Concertación entrerriana Emilio Martínez Garbino y tres diputados del radicalismo: Sergio Varisco, Gustavo Cusinato y Arturo Vera.
Todos coincidieron en la necesidad de modificar el proyecto enviado por el Gobierno. Los peronistas Cristina Cremer de Busti y Gustavo Zavallo se excusaron por nota. Para hoy, los ruralistas convocaron a los diputados de Entre Ríos a participar de un encuentro que realizaran en Paraná, en una sede de la Federación Agraria.
En Córdoba, los productores llegarán a la capital provincial en tractores y caballos. A las seis de la tarde mantendrán un encuentro con varios legisladores. Antes pasaran por el domicilio de algunos legisladores. “No es un escrache, es una forma para presionar por el diálogo”, respondió a este diario el productor autoconvocado de Sinsacate Luis Centeno. En el Chaco, hoy por la tarde, los seis piquetes de ruralistas decidirán si finalmente acampan en Resistencia o frente al Congreso Nacional en la Plaza de los Dos Congresos.
Aunque el Senado aparecía como un escenario tranquilo para el oficialismo, el cuadro se modificó ayer cuando el vicepresidente Julio Cobos anunció que había convocado a los gobernadores de las provincias sojeras para el lunes al mediodía. La movida fue vista de mala gana por las principales espadas parlamentarias de la cámara Alta. Dos importantes legisladores consultados por este diario deslizaron que “los Kirchner se enojaron con la propuesta de Cobos”.
A última hora de ayer, el mendocino aseguró que el santafesino Hermes Binner, el cordobés Juan Schiaretti, el puntano Alberto Rodríguez Saá, el entrerriano Sergio Uribarri, el salteño Juan Manuel Urtubey, el santiagueño Gerardo Zamora y el pampeano Oscar Jorge habían comprometido su presencia.
El bonaerense Daniel Scioli –alineadísimo con el gobierno central desde que se agudizó el enfrentamiento con los ruarlistas– avisó que no iría y que ese mismo día participará de un acto en Campana con la Presidenta. Desde la oposición tomaron el guante los senadores Ernesto Sanz, del radicalismo y la bonaerense Hilda "Chiche" Duhalde. Volvió la política al Congreso. Con ella también los aprietes y las gestiones de “buenos oficios”.
Néstor en contra y Lilita a favor
El 4 de noviembre de 2002, en un acto en la ciudad santafesina de Las Parejas, el entonces candidato Néstor Kirchner se refirió a las retenciones, pero para atacarlas. Las calificó de “política equivocada” y afirmó que eran “para bancar la burocracia del Estado Nacional”, frases que fueron rescatadas seis años después por el periodista Miguel Gerván, de Cañada de Gómez.
Por otro lado, el Gobierno, a través del oficialista C5N, difundió la versión de que la Coalición Cívica, de Elisa Carrió, había propuesto en su plataforma electoral un esquema de retenciones móviles, justo lo que ahora critica.
En su web, la CC explicaba que las retenciones debían ser de hasta 25 por ciento para la soja y de hasta el 20 por ciento para el maíz y el trigo, la mitad de lo que propone hoy el Gobierno.
Felipe Solá puede quedarse afuera del debate
El bonaerense Felipe Solá no duda en defender la autonomía de los diputados. Ayer coincidió con la oposición política cuando dijo que “el Congreso no es una escribanía”. Las opiniones del ex gobernador de Buenos Aires le costaron ser desplazado por el kirchnerismo. Ahora puede ser marginado del debate más importante que tiene la Cámara baja. Hace un mes el bloque votó su incorporación a la Comisión de Agricultura.
Sin embargo, la resolución que lo designa aún no fue firmada. El lunes comienza el plenario que discutirá la iniciativa del Gobierno por las retenciones. Solá no podrá votar ningún dictamen que surja del plenario ya que el oficialismo no lo integra en la comisión. Junto con el santafesino Jorge Obeid, el bonaerense es uno de los más activos diputados del bloque K que se niegan a votar el proyecto del Gobierno a libro cerrado.
Un aumento para que piensen mejor
Los diputados nacionales recibieron ayer una breve notificación en la que se les informa de algunas ventajas económicas que tendrán en la próxima liquidación de haberes. Se enteraron también que ese beneficio será retroactivo al primero de junio. Los diputados, además de su dieta, perciben 20 pasajes aéreos. De ellos, 14 pueden ser canjeados por dinero. Hasta el mes pasado, se les pagaba 200 pesos por cada uno de ellos.
A partir de este mes, se les pagarán 285 pesos. También tendrán 12 pasajes terrestres, algo que no tenían desde que presidía el cuerpo el radical Rafael Pascual, en 1999. Seis de esos pasajes se podrán canjear por 120 pesos cada uno. Así, cada diputado tendrá desde ahora un aumento de 1.910 pesos mensuales, más seis pasajes terrestres.
El cuerpo desembolsará 490.870 pesos más por mes y 1.542 pasajes terrestres. “Si la plata no se gasta en este momento, ¿cuándo?”, se interrogó, a modo de explicación, un legislador de la mayoría.
FUENTE: *Crítica de la Argentina (versión digital) – 20/06/2008
*Fragmento correspondiente Crítica de la Argentina (versión impresa) – 20/06/2008
“No se puede perturbar la vida familiar”, dijo el titular de la bancada kirchnerista en la cámara Baja, Agustín Rossi, después de hacer responsables a los titulares de las cuatro entidades rurales ante cualquier hecho de violencia que pudiera ocurrir en las “visitas” a los domicilios particulares de los diputados. Esa medida había sido anunciada por el titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, para el próximo fin de semana.
El proyecto del Gobierno comenzará a discutirse el lunes en la reunión plenaria de las comisiones de Agricultura y Presupuesto. La apuesta es fuerte. Algunos la consideran definitoria. “Estamos en problemas. Si la ley se sanciona sin modificaciones, habremos ganado, pero el conflicto continúa. Si en cambio el proyecto se cae, la derrota traerá más dificultades al Gobierno”, concluye un destacado parlamentario kirchnerista que habla con este diario pidiendo la reserva de su nombre.
Los pasillos del Congreso, las salas de los bloques y los despachos de los más emblemáticos legisladores mostraron ayer una actividad frenética. Cerca del mediodía, llegaron a la Cámara de Diputados una treintena de intendentes y jefes comunales del centro y sur de Santa Fe. Recorrieron los despachos de casi todos los bloques.
En esos encuentros destacaron el “parate” económico que estaban sufriendo sus localidades a partir del conflicto y hasta alertaron que si “no se puede desatar el paquete enviado por el Gobierno” y la ley termina aprobándose a libro cerrado, se estará a las puertas de “un caos social”.
“No puede ser. Los únicos que no me quieren recibir son los diputados de mi propio partido”, se quejaba el intendente peronista de Armstrong, Fernando Fischer, en las puertas de las oficinas que el bloque de la UCR tiene en el primer piso del edificio anexo. Hasta ese momento habían resultado inútiles todas las gestiones que habían realizado para encontrarse con Rossi.
En las oficinas del radicalismo, los intendentes santafesinos, acompañados por la ex diputada María del Carmen Alarcón, actual funcionaria del gobierno de Hermes Binner, se reunieron con los radicales Oscar Aguad, jefe del bloque, Sandra Rioboó, de la provincia de Buenos Aires, Federico Pinedo, del PRO y Patricia Bullrich, de la Coalición Cívica.
“El Congreso tiene en sus manos la posibilidad de que recuperemos la economía de nuestra región”, dijo Carlos Torres, intendente de Firmat, luego de reclamar la disminución de las retenciones móviles fijadas por el gobierno nacional en la resolución 125.
A media tarde, los intendentes santafesinos ingresaban al despacho de Rossi. “No percibí al encuentro como un apriete. Los recibí gustoso”, opinó el titular de la bancada kirchnerista una vez que finalizó la reunión.
Frente a las cámaras, el rosarino no pudo evitar una risa nerviosa cuando se le preguntó si los intendentes le habían pedido modificar la curva de las retenciones. Fiel al estilo K, no perdió la oportunidad de pedir el levantamiento del paro. Durante el último fin de semana largo, Rossi volvió a sufrir un escrache en su domicilio, el segundo desde que comenzó el conflicto con el campo.
Lejos de las oficinas que tienen en el Congreso pero cerca de las localidades de las que provienen, varios diputados entrerrianos se reunieron en una virtual audiencia pública en Gualeguaychú. De la movida participaron el ex intendente local y diputado por la Concertación entrerriana Emilio Martínez Garbino y tres diputados del radicalismo: Sergio Varisco, Gustavo Cusinato y Arturo Vera.
Todos coincidieron en la necesidad de modificar el proyecto enviado por el Gobierno. Los peronistas Cristina Cremer de Busti y Gustavo Zavallo se excusaron por nota. Para hoy, los ruralistas convocaron a los diputados de Entre Ríos a participar de un encuentro que realizaran en Paraná, en una sede de la Federación Agraria.
En Córdoba, los productores llegarán a la capital provincial en tractores y caballos. A las seis de la tarde mantendrán un encuentro con varios legisladores. Antes pasaran por el domicilio de algunos legisladores. “No es un escrache, es una forma para presionar por el diálogo”, respondió a este diario el productor autoconvocado de Sinsacate Luis Centeno. En el Chaco, hoy por la tarde, los seis piquetes de ruralistas decidirán si finalmente acampan en Resistencia o frente al Congreso Nacional en la Plaza de los Dos Congresos.
Aunque el Senado aparecía como un escenario tranquilo para el oficialismo, el cuadro se modificó ayer cuando el vicepresidente Julio Cobos anunció que había convocado a los gobernadores de las provincias sojeras para el lunes al mediodía. La movida fue vista de mala gana por las principales espadas parlamentarias de la cámara Alta. Dos importantes legisladores consultados por este diario deslizaron que “los Kirchner se enojaron con la propuesta de Cobos”.
A última hora de ayer, el mendocino aseguró que el santafesino Hermes Binner, el cordobés Juan Schiaretti, el puntano Alberto Rodríguez Saá, el entrerriano Sergio Uribarri, el salteño Juan Manuel Urtubey, el santiagueño Gerardo Zamora y el pampeano Oscar Jorge habían comprometido su presencia.
El bonaerense Daniel Scioli –alineadísimo con el gobierno central desde que se agudizó el enfrentamiento con los ruarlistas– avisó que no iría y que ese mismo día participará de un acto en Campana con la Presidenta. Desde la oposición tomaron el guante los senadores Ernesto Sanz, del radicalismo y la bonaerense Hilda "Chiche" Duhalde. Volvió la política al Congreso. Con ella también los aprietes y las gestiones de “buenos oficios”.
Néstor en contra y Lilita a favor
El 4 de noviembre de 2002, en un acto en la ciudad santafesina de Las Parejas, el entonces candidato Néstor Kirchner se refirió a las retenciones, pero para atacarlas. Las calificó de “política equivocada” y afirmó que eran “para bancar la burocracia del Estado Nacional”, frases que fueron rescatadas seis años después por el periodista Miguel Gerván, de Cañada de Gómez.
Por otro lado, el Gobierno, a través del oficialista C5N, difundió la versión de que la Coalición Cívica, de Elisa Carrió, había propuesto en su plataforma electoral un esquema de retenciones móviles, justo lo que ahora critica.
En su web, la CC explicaba que las retenciones debían ser de hasta 25 por ciento para la soja y de hasta el 20 por ciento para el maíz y el trigo, la mitad de lo que propone hoy el Gobierno.
Felipe Solá puede quedarse afuera del debate
El bonaerense Felipe Solá no duda en defender la autonomía de los diputados. Ayer coincidió con la oposición política cuando dijo que “el Congreso no es una escribanía”. Las opiniones del ex gobernador de Buenos Aires le costaron ser desplazado por el kirchnerismo. Ahora puede ser marginado del debate más importante que tiene la Cámara baja. Hace un mes el bloque votó su incorporación a la Comisión de Agricultura.
Sin embargo, la resolución que lo designa aún no fue firmada. El lunes comienza el plenario que discutirá la iniciativa del Gobierno por las retenciones. Solá no podrá votar ningún dictamen que surja del plenario ya que el oficialismo no lo integra en la comisión. Junto con el santafesino Jorge Obeid, el bonaerense es uno de los más activos diputados del bloque K que se niegan a votar el proyecto del Gobierno a libro cerrado.
Un aumento para que piensen mejor
Los diputados nacionales recibieron ayer una breve notificación en la que se les informa de algunas ventajas económicas que tendrán en la próxima liquidación de haberes. Se enteraron también que ese beneficio será retroactivo al primero de junio. Los diputados, además de su dieta, perciben 20 pasajes aéreos. De ellos, 14 pueden ser canjeados por dinero. Hasta el mes pasado, se les pagaba 200 pesos por cada uno de ellos.
A partir de este mes, se les pagarán 285 pesos. También tendrán 12 pasajes terrestres, algo que no tenían desde que presidía el cuerpo el radical Rafael Pascual, en 1999. Seis de esos pasajes se podrán canjear por 120 pesos cada uno. Así, cada diputado tendrá desde ahora un aumento de 1.910 pesos mensuales, más seis pasajes terrestres.
El cuerpo desembolsará 490.870 pesos más por mes y 1.542 pasajes terrestres. “Si la plata no se gasta en este momento, ¿cuándo?”, se interrogó, a modo de explicación, un legislador de la mayoría.
FUENTE: *Crítica de la Argentina (versión digital) – 20/06/2008
*Fragmento correspondiente Crítica de la Argentina (versión impresa) – 20/06/2008
