Por el Periodista Mauro Bistman*
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NOTA DE REDACCIÓN de http://www.chacomundo.blogspot.com/
Se ha rescatado la nota del periodista Mauro Bistman por entender que, desde un análisis sereno y teniendo en cuenta la gravedad del tenor de la misma, merece una objetiva y profunda investigación, no sólo periodística sino también por parte de las autoridades competentes. Se la transcribe a continuación tal y como fue publicada por la fuente de orígen.
___________________________________________________"En pocas horas, lugares muy visibles de la ciudad fueron el lienzo en que se dejaron estampadas 22 cruces esvásticas; pero nadie vio nada. El "escándalo" duró 48 horas y pasó como si se hubiera tratado de una travesura subida de tono. Nada se dijo del incidente entre el Jefe de Policía y un juez judío la noche anterior; ni de la supuesta llegada frustrada de una empresa de capitales Iraníes.
Prefiero que me digan paranoico y no pecar de ingenuo: las pintadas nazis que aparecieron en Resistencia el pasado domingo fueron más que titulares de dos días y algunas líneas en medios nacionales marcando la "preocupación por la aparición de simbología ofensiva".
Lo que pasó deja al descubierto un dato objetivo que nadie puede negar y es la falta de vigilancia en la ciudad, si se tiene en cuenta que manos anónimas lograron burlar todos los ojos posibles y pintar 22 esvásticas casi de manera simultánea (el número surge de quienes se tomaron el trabajo de contarlas y, primera casualidad, para los quinieleros es "el loco") sin que nadie viera nada.
Pero la relación policial con el hecho no termina en ese vacío de seguridad del que tanto se habla en los últimos tiempos. Casualmente, entre la noche del sábado y los primeros minutos de ese domingo, una situación conflictiva en plena vía pública entre el jefe de Policía y el juez Federal Carlos Skidelsky (de origen judío, por si alguien no lo sabe), había incluido insultos anónimos por la propia radio policial hacia el magistrado; cosa que, aunque sea grave de por sí, toma mayor dimensión en función de que la agresión elegida fue "judío puto, te vamos a matar" y cosas por el estilo.
Explicar las circunstancias en que se dio esta situación sería demasiado extenso y mucha gente conoce el episodio, lo verdaderamente sustancioso para este análisis es decir que eso se lo dijeron mientras, a través de la radio de un patrullero, Skidelsky exigía la presencia del jefe de policía en la escena de un supuesto robo. (SIGUE)
MAS "COINCIDENCIAS"
Los episodios que parecen relacionados con lo sucedido no terminan en lo que se relaciona al juez federal de Resistencia (quien estaba en el lugar del incidente junto a otros dos reconocidos integrantes de la comunidad judía local, con quienes había compartido una cena). Hay otros datos que surgieron en los últimos días que se deberían tener en cuenta si alguien verdaderamente quisiera investigar lo que pasó.
Según cuentan fuentes cercanas al poder político provincial, en este verano se habrían dejado sin efecto fuertes negociaciones para la instalación de una empresa que contendría capitales iraníes en el Chaco. "Nadie te podrá negar que el gobernador le consultó a la Asociación Israelita su posición al respecto y recibió casi una súplica de impedirlo", señaló dicho informante.
Cuando se les pregunta al respecto, desde la comunidad en cuestión opinan que "esas empresas no van a venir al Chaco por sus ventajas comparativas, sino porque acá está la comunidad judía más importante del norte argentino y esa es su forma de infiltrarse". "Así operan, ya no vienen y te matan; ahora usan el poder económico para destruirte", remarcan sobre la supuesta colonización antisemita buscada.
CONCLUSIONES, AL MARGEN
Para algunos, estos datos pueden no significar nada; para otros, seguramente serán la buscada demostración de que las operaciones contra la comunidad judía local pueden ser mucho más fuertes de lo que parecen; y, la presencia de un antisemitismo enquistado, también.
Mientras tanto, se acepten o no estas coincidencias, hay dos cosas innegables. Primero, para aquellos que minimizan lo acontecido, es válido que piensen en el hecho como menos grave que lo planteado más arriba; pero de ninguna manera se trata de jóvenes alocados que hacen graffitis. Segundo, si en algún momento se cuestionó que la policía no se enterara de las usurpaciones antes de que sucedieran ¿ahora habrá que pedir explicaciones por los pintores anónimos que ningún patrullero de guardia vio? Aunque la desganada policía chaqueña sea tema para un análisis mucho más profundo."
Fuente: Diario Chaco.com – 01-03-2008