El nuevo texto obtuvo un respaldo de 60%, según bocas de urna, mientras que el sistema de "conteo rápido" ubicó en 58,7% el respaldo. Tiene carácter vinculante a nivel nacional, pese a que el "no" fue mayor en los cuatro departamentos autonómicos como Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando.
Bolivia tendrá una nueva Constitución que deberá ingresar en vigor de inmediato, pese al rechazo que tuvo este domingo en cuatro de los cinco departamentos del país andino de 10 millones de habitantes.
El nuevo texto constitucional obtuvo un respaldo de 60 por ciento, según encuesta de la red privada de televisión Unitel; otra red, PAT, estableció un 61 por ciento para el "sí", mientras que la red ATB, ex filial del grupo español Prisa, por el sistema de "conteo rápido" ubicó en 58,7 por ciento el respaldo.
El resultado tiene carácter vinculante a nivel nacional, pese a que el "no" a la nueva Constitución fue mayor en los cuatro departamentos llamados autonómicos, 72 por ciento en Santa Cruz, 66 por ciento en Tarija, 63 por ciento en Beni y un 65 por ciento en Pando. Además hubo un empate en 50 por ciento en Chuquisaca.
"El referéndum constitucional se aprueba a partir de la mayoría absoluta, es decir 50 por ciento más uno, y es circunscripción nacional", precisó el vicepresidente boliviano, Alvaro García Linera. También insistió que el gobierno acatará el resultado del referéndum nacional, "porque la convocatoria es a nivel nacional y su acatamiento es en todo el país".
García Linera subrayó que "este gobierno hará cumplir (el resultado final) pese a los violentos y quebradores de la legalidad (alusión a prefectos opositores de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija) y que respeten la voluntad del pueblo".
Los simpatizantes del gobierno de Evo Morales realizaron festejos en La Paz, El Alto, Oruro, Potosí y Cochabamba, mientras que ocurrió lo contrario en los otros cuatro departamentos.
La Corte Nacional Electoral deberá remitir ahora el resultado de la consulta al Congreso Nacional que en un plazo de 60 días desde la promulgación de la nueva Constitución, sancionará un nuevo régimen electoral para la elección de la Asamblea Legislativa Plurinacional, presidente y vicepresidente. La elección tendrá lugar el domingo 6 de diciembre de 2009.
La votación, en la que más de 3,8 millones de bolivianos estuvieron habilitados para apoyar o rechazar a la nueva Constitución política del Estado, transcurrió con tranquilidad y normalidad, según han destacado la Corte Nacional Electoral (CNE), diversas misiones de observadores internacionales y el propio Gobierno. Además también se consultó sobre la cantidad de tierra fiscal que se cederá a la iniciativa privada (5.000 o 10.000 hectáreas).
Por su parte, Morales rechazó las denuncias de sus opositores sobre un posible fraude y calificó estas acusaciones como "la agonía de los derrotados". Según el mandatario boliviano, sus opositores saben que la diferencia a favor del "Sí" a la nueva Constitución va a ser "enorme" y por ese motivo tratan de generar dudas sobre la transparencia del proceso.
La campaña opositora por el No sostuvo que el texto “divide” a Bolivia en 36 naciones originarias, rompe el principio de igualdad ciudadana en favor de los indígenas, no garantiza la descentralización autonómica y descarta al catolicismo como religión oficial del Estado.
Tras emitir este domingo su voto, Morales destacó que "es un momento histórico. Saludar la participación del pueblo para decidir el destino del país. Por primera vez una constitución política del Estado está siendo puesto a consideración de los bolivianos". Vestido con pantalones jean azules y camisa blanca de manga corta, asistió a la escuela rural "Villa 14 de Septiembre" en la región productora de la hoja de coca del departamento de Cochabamba, en el centro de Bolivia, para emitir su voto en la mesa 12.498.
"Felizmente en Bolivia ya son los pueblos que deciden, rechazan o aprueban normas o propuestas. Por eso estoy contento de estar en Villa 14 de Septiembre desde donde salí como dirigente".
Al jurar como presidente el 22 de enero de 2006, Morales prometió la "refundación de Bolivia" e impulsó para ello la Asamblea Constituyente que en diciembre de 2007 aprobó el nuevo texto, corregido en octubre del año pasado en el Congreso Nacional, entre el oficialismo y la oposición, para “pacificar” el país tras la matanza de 20 campesinos oficialistas en el departamento amazónico de Pando. El Gobierno aceptó entonces cambios en un centenar de artículos del proyecto aprobado en 2007.
*FUENTE: Crítica de la Argentina – 25/01/2009
Bolivia tendrá una nueva Constitución que deberá ingresar en vigor de inmediato, pese al rechazo que tuvo este domingo en cuatro de los cinco departamentos del país andino de 10 millones de habitantes.
El nuevo texto constitucional obtuvo un respaldo de 60 por ciento, según encuesta de la red privada de televisión Unitel; otra red, PAT, estableció un 61 por ciento para el "sí", mientras que la red ATB, ex filial del grupo español Prisa, por el sistema de "conteo rápido" ubicó en 58,7 por ciento el respaldo.
El resultado tiene carácter vinculante a nivel nacional, pese a que el "no" a la nueva Constitución fue mayor en los cuatro departamentos llamados autonómicos, 72 por ciento en Santa Cruz, 66 por ciento en Tarija, 63 por ciento en Beni y un 65 por ciento en Pando. Además hubo un empate en 50 por ciento en Chuquisaca.
"El referéndum constitucional se aprueba a partir de la mayoría absoluta, es decir 50 por ciento más uno, y es circunscripción nacional", precisó el vicepresidente boliviano, Alvaro García Linera. También insistió que el gobierno acatará el resultado del referéndum nacional, "porque la convocatoria es a nivel nacional y su acatamiento es en todo el país".
García Linera subrayó que "este gobierno hará cumplir (el resultado final) pese a los violentos y quebradores de la legalidad (alusión a prefectos opositores de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija) y que respeten la voluntad del pueblo".
Los simpatizantes del gobierno de Evo Morales realizaron festejos en La Paz, El Alto, Oruro, Potosí y Cochabamba, mientras que ocurrió lo contrario en los otros cuatro departamentos.
La Corte Nacional Electoral deberá remitir ahora el resultado de la consulta al Congreso Nacional que en un plazo de 60 días desde la promulgación de la nueva Constitución, sancionará un nuevo régimen electoral para la elección de la Asamblea Legislativa Plurinacional, presidente y vicepresidente. La elección tendrá lugar el domingo 6 de diciembre de 2009.
La votación, en la que más de 3,8 millones de bolivianos estuvieron habilitados para apoyar o rechazar a la nueva Constitución política del Estado, transcurrió con tranquilidad y normalidad, según han destacado la Corte Nacional Electoral (CNE), diversas misiones de observadores internacionales y el propio Gobierno. Además también se consultó sobre la cantidad de tierra fiscal que se cederá a la iniciativa privada (5.000 o 10.000 hectáreas).
Por su parte, Morales rechazó las denuncias de sus opositores sobre un posible fraude y calificó estas acusaciones como "la agonía de los derrotados". Según el mandatario boliviano, sus opositores saben que la diferencia a favor del "Sí" a la nueva Constitución va a ser "enorme" y por ese motivo tratan de generar dudas sobre la transparencia del proceso.
La campaña opositora por el No sostuvo que el texto “divide” a Bolivia en 36 naciones originarias, rompe el principio de igualdad ciudadana en favor de los indígenas, no garantiza la descentralización autonómica y descarta al catolicismo como religión oficial del Estado.
Tras emitir este domingo su voto, Morales destacó que "es un momento histórico. Saludar la participación del pueblo para decidir el destino del país. Por primera vez una constitución política del Estado está siendo puesto a consideración de los bolivianos". Vestido con pantalones jean azules y camisa blanca de manga corta, asistió a la escuela rural "Villa 14 de Septiembre" en la región productora de la hoja de coca del departamento de Cochabamba, en el centro de Bolivia, para emitir su voto en la mesa 12.498.
"Felizmente en Bolivia ya son los pueblos que deciden, rechazan o aprueban normas o propuestas. Por eso estoy contento de estar en Villa 14 de Septiembre desde donde salí como dirigente".
Al jurar como presidente el 22 de enero de 2006, Morales prometió la "refundación de Bolivia" e impulsó para ello la Asamblea Constituyente que en diciembre de 2007 aprobó el nuevo texto, corregido en octubre del año pasado en el Congreso Nacional, entre el oficialismo y la oposición, para “pacificar” el país tras la matanza de 20 campesinos oficialistas en el departamento amazónico de Pando. El Gobierno aceptó entonces cambios en un centenar de artículos del proyecto aprobado en 2007.
*FUENTE: Crítica de la Argentina – 25/01/2009
