El ministro Florencio Randazzo lo acusó de “provocador”. Cobos se quedó en Ezeiza para ajustar su plan de acuerdos provinciales.
“No les voy a responder nada”, anunció ayer con un lacónico mensaje de texto el vicepresidente Julio Cobos a su vocero. Se refería a no contestar la nueva arremetida del Gobierno contra su figura, encarnada esta vez por el ministro del Interior, Florencio Randazzo, quien ayer lo acusó desde los micrófonos de Radio 10 de exhibir “actitudes provocativas que en nada contribuyen a la paz social”.
En completo silencio Cobos decidió pasar sus últimas horas como presidente interino, hasta que hoy regrese Cristina Kirchner, en su casa de Ezeiza, junto a su mujer e hijos.
El vice continuó su estrategia de no responder al gobierno nacional, sobre todo desde que anteayer el presidente Néstor Kirchner confesara que su esposa se queja por “el vice que me pusiste”.
Cobos evitó mostrarse, sonreír y hasta llevarse algún aplauso de las tribunas marplatenses en las que se juega la final de la Copa Davis. “Lo invitaron, pero prefirió quedarse con sus hijos, que vinieron de Mendoza y a los que no veía hace mucho”, explicaron sus asesores.
El silencio de Cleto no lo inhibe, en cambio, de seguir con su armado político que, sin anuncios descollantes y con tono más bien zen, continúa su marcha de cara a las legislativas de 2009.
Cobos no será candidato, según él mismo anunció; su objetivo es 2011. Aunque su fuerza, Consenso Federal (ConFe) sí presentará aspirantes en los distintos distritos del país. A pesar de los guiños que alientan su vuelta a la UCR, aún no hay evidencias concretas al respecto y la figura de Elisa Carrió, en la naciente alianza entre la UCR y la Coalición Cívica, excluye, por ahora, la posibilidad de que Cobos se sume a ese espacio. Y repiten que no piensa renunciar a su cargo.
Una salida que incluso permitiría diluir el encono entre Lilita y Cobos sería armar acuerdos con el espacio UCR-CC más el socialismo. “En algunos distritos sí, en otros, no, y en algunos directamente no presentaremos candidatos”, según revelan en el entorno cobista. Confiesan, además, que “a Julio le interesan las figuras de Margarita Stolbizer (futura candidata en provincia de Buenos Aires), del líder del Partido Nuevo, Luis Juez, y del radical Antonio Rins”, un cordobés también juecista hoy cercano a Cobos. La figura de Juez, aliado de la naciente alianza, en cambio, no entusiasma tanto al vicepresidente Cobos.
Mientras Cobos decide no apuarse ni contestar los ataques del Gobierno, desde el oficialismo apuntalan la línea que marcó ayer Néstor Kirchner cuando reveló con sorna que Cristina le reprochaba la elección del vice. Ayer fue el turno del ministro Randazzo, quien opinó que “todo opositor que anda dando vueltas al Gobierno es recibido por el vicepresidente”, e instó a Cleto a ser “coherente, respetuoso y leal” y le endilgó “actitudes provocativas que nada contribuyen a la paz social”.
El que sí había respondido fue el intendente de Junín, Mario Meoni, principal operador del cobismo, con una propuesta de consulta popular para decidir si el vicepresidente debería o no renunciar a su cargo. Aunque consensuada con Cobos, se trató de una especie de bravata ante la embestida de Kirchner, que divulgó el reproche doméstico de Cristina.
Al margen del costado electoralista del ConFe, a Cobos lo entusiasma su aspecto formativo. “Hay que formar cuadros”, proclamó con nostalgia rememorando, dijo, “el ’83”.
“Cordializar” es lo que Morales quiere
La vocación del presidente de la UCR, Gerardo Morales, por juntar todas las cabezas radicales que rankean en los escenarios electorales le provoca la invención de neologismos. Aunque no figura en el diccionario como verbo, Morales convocó a “cordializar a la gran familia radical que está dispersa pero que sigue existiendo, está viva”. Más allá de la informalidad lingüística, el presidente del radicalismo sumó un nuevo gesto hacia los correligionarios que no comparten el sello del partido, como el vicepresidente Julio Cobos.
*FUENTE: Crítica de la Argentina (Versión Digital – Impresa) – 23/11/2008
“No les voy a responder nada”, anunció ayer con un lacónico mensaje de texto el vicepresidente Julio Cobos a su vocero. Se refería a no contestar la nueva arremetida del Gobierno contra su figura, encarnada esta vez por el ministro del Interior, Florencio Randazzo, quien ayer lo acusó desde los micrófonos de Radio 10 de exhibir “actitudes provocativas que en nada contribuyen a la paz social”.
En completo silencio Cobos decidió pasar sus últimas horas como presidente interino, hasta que hoy regrese Cristina Kirchner, en su casa de Ezeiza, junto a su mujer e hijos.
El vice continuó su estrategia de no responder al gobierno nacional, sobre todo desde que anteayer el presidente Néstor Kirchner confesara que su esposa se queja por “el vice que me pusiste”.
Cobos evitó mostrarse, sonreír y hasta llevarse algún aplauso de las tribunas marplatenses en las que se juega la final de la Copa Davis. “Lo invitaron, pero prefirió quedarse con sus hijos, que vinieron de Mendoza y a los que no veía hace mucho”, explicaron sus asesores.
El silencio de Cleto no lo inhibe, en cambio, de seguir con su armado político que, sin anuncios descollantes y con tono más bien zen, continúa su marcha de cara a las legislativas de 2009.
Cobos no será candidato, según él mismo anunció; su objetivo es 2011. Aunque su fuerza, Consenso Federal (ConFe) sí presentará aspirantes en los distintos distritos del país. A pesar de los guiños que alientan su vuelta a la UCR, aún no hay evidencias concretas al respecto y la figura de Elisa Carrió, en la naciente alianza entre la UCR y la Coalición Cívica, excluye, por ahora, la posibilidad de que Cobos se sume a ese espacio. Y repiten que no piensa renunciar a su cargo.
Una salida que incluso permitiría diluir el encono entre Lilita y Cobos sería armar acuerdos con el espacio UCR-CC más el socialismo. “En algunos distritos sí, en otros, no, y en algunos directamente no presentaremos candidatos”, según revelan en el entorno cobista. Confiesan, además, que “a Julio le interesan las figuras de Margarita Stolbizer (futura candidata en provincia de Buenos Aires), del líder del Partido Nuevo, Luis Juez, y del radical Antonio Rins”, un cordobés también juecista hoy cercano a Cobos. La figura de Juez, aliado de la naciente alianza, en cambio, no entusiasma tanto al vicepresidente Cobos.
Mientras Cobos decide no apuarse ni contestar los ataques del Gobierno, desde el oficialismo apuntalan la línea que marcó ayer Néstor Kirchner cuando reveló con sorna que Cristina le reprochaba la elección del vice. Ayer fue el turno del ministro Randazzo, quien opinó que “todo opositor que anda dando vueltas al Gobierno es recibido por el vicepresidente”, e instó a Cleto a ser “coherente, respetuoso y leal” y le endilgó “actitudes provocativas que nada contribuyen a la paz social”.
El que sí había respondido fue el intendente de Junín, Mario Meoni, principal operador del cobismo, con una propuesta de consulta popular para decidir si el vicepresidente debería o no renunciar a su cargo. Aunque consensuada con Cobos, se trató de una especie de bravata ante la embestida de Kirchner, que divulgó el reproche doméstico de Cristina.
Al margen del costado electoralista del ConFe, a Cobos lo entusiasma su aspecto formativo. “Hay que formar cuadros”, proclamó con nostalgia rememorando, dijo, “el ’83”.
“Cordializar” es lo que Morales quiere
La vocación del presidente de la UCR, Gerardo Morales, por juntar todas las cabezas radicales que rankean en los escenarios electorales le provoca la invención de neologismos. Aunque no figura en el diccionario como verbo, Morales convocó a “cordializar a la gran familia radical que está dispersa pero que sigue existiendo, está viva”. Más allá de la informalidad lingüística, el presidente del radicalismo sumó un nuevo gesto hacia los correligionarios que no comparten el sello del partido, como el vicepresidente Julio Cobos.
*FUENTE: Crítica de la Argentina (Versión Digital – Impresa) – 23/11/2008
