Sigue la histeria. Luego de llegar derrumbarse 8%, el Dow Jones terminó con una caída de 1,5%. El Merval tuvo la misma tendencia: cerró abajo 5,5% tras haberse desplomado 10%. El dólar se disparó a $3,28 pese a los US$ 160 millones que inyectó el BCRA.
Las acciones líderes de la Bolsa porteña bajaron 5,5 por ciento, en una jornada en la que se llegó a estar más de 10 por ciento en negativo. El saldo de hoy fue de 1.216,24 puntos y con un volumen negociado de 59 millones de pesos en acciones, con 117 papeles en baja, 2 en alza y 8 sin cambio.
La Bolsa de Nueva York cerró con un descenso del 1,49 por ciento en el índice Dow Jones de Industriales, después de haber llegado a caer al inicio de la sesión un 8,1 por ciento y haber subido media hora antes del cierre hasta el 3,75 por ciento.
Según los datos disponibles al cierre, el Dow Jones, el índice más importante en este mercado, bajó 128 puntos (-1,49 por ciento) hasta 8.451,19 unidades,
El selectivo S&P 500 retrocedió 9,97 enteros (-1,1%) y perdió la cota de los 900 puntos al ubicarse en 899,95 unidades, mientras que el mercado Nasdaq, donde cotizan la mayoría de las empresas de tecnología e informática, terminó en territorio positivo, ya que avanzó 4,39 puntos (0,27%) hasta los 1.649,51.
En Brasil, la Bolsa de Valores de San Pablo finalizó sus operaciones con una fuerte caída de 3,97 por ciento en su índice Bovespa, al término de una jornada en la que la moneda brasileña volvió ceder terreno frente al dólar. El principal indicador del mercado accionario paulista se ubicó en 35.609,54 unidades y cedió 1.470,76 puntos.
De los 66 títulos que componen el Ibovespa, 53 cerraron en terreno de las pérdidas y trece en positivo, en una sesión en la que cambiaron de manos 5.169.556.774,22 reales (unos 2.234 millones de dólares) en 252.973 operaciones financieras.
La jornada de hoy ya había comenzado mal con otra baja pronunciada del índice Nikkei de Japón, que cerró en con un descenso del 9,62%.
Las bolsas de Europa tampoco pudieronn despegarse y mostraron caídas históricas en sus cotizaciones. Londres se desploma 8,85%, París 7,73% y Frankfurt 7,01%.
EL VALOR DE LA DEUDA ARGENTINA. En plena debacle de los mercados, el giro de negocios en el sector de los bonos argentinos se redujo a niveles que no se contabilizaban en casi dos años y medio.
Sin embargo, en materia de precios los bonos de la deuda pública registraron algunas mejoras, muy parcializadas, pero permitieron un leve recorte del riesgo país.
La medición del JP Morgan limó la diferencia de tasa entre los bonos locales con sus similares de Estados Unidos en 21 puntos básicos a 1.263 unidades.
El Boden 2012 recuperó 4,89 por ciento, pero la emisión 2014 y Bogar 2018 se derrumbaron 9,77 y 4,60 por ciento, respectivamente. El Discount en pesos, la emisión más líquida, quedó finalmente 2,66 por ciento arriba y el cupón que sigue la evolución del PIB repuntó 1,29
PETRÓLEO POR EL SUELO. Los precios del petróleo cayeron hoy a su nivel más bajo en lo que va de año, como consecuencia del temor a una recesión económica mundial. El crudo estadounidense del tipo de referencia West Texas Intermediate (WTI) para entrega en noviembre bajó en la mañana de hoy en el comercio asiático a 82,41 dólares el barril (159 litros), 4,18 dólares menos que al cierre del mercado el jueves.
El crudo Brent del Mar del Norte, de referencia en Europa, se abarató 3,71 dólares, para ubicarse en 78,95 dólares.
CORTAN PAGOS CON TARJETAS
Debido a la incertidumbre y la suba del dólar, cada vez más negocios sólo se manejan con efectivo. Las ventas cayeron hasta 10 por ciento.
Como consecuencia de la crisis y de la incertidumbre que provoca la suba del dólar, el dinero en efectivo manda en los comercios. En las últimas semanas cada vez más negocios no aceptan pagos con tarjetas, ni de débito ni de crédito. Restaurantes y bares, como El Federal de San Telmo, anuncian “que todas las tarjetas están suspendidas” mediante carteles colgados en sus vidrieras. En la peluquería de Coronel Díaz casi esquina Santa Fe trabajan “sólo con efectivo, por lo menos, hasta el mes que viene”, se justificaron. La incertidumbre entre los consumidores, generada por la crisis financiera, derrumbó además el consumo entre un 8% y 10% en los últimos días, según comerciantes consultados por Crítica de la Argentina y datos relevados por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
“Estoy tratando de vender todo de contado efectivo porque los artículos digitales son caros y las tarjetas me sacan entre un 2% y un 3% de comisión. Y me pagan entre dos y 15 días después”, contó Marcelo Mokema, el dueño de una tienda en el corazón del microcentro especializada en fotografía, quien vendió una cámara de fotos de $999 con tarjeta de débito y dos días después el banco le pagó sólo $920, sin contar los impuestos.
A metros de la calle Florida, Nicolás Pérez, propietario de un local de artículos informáticos, dijo que aunque trabaja con todas las tarjetas no está comercializando nada en cuotas sin interés. “La mayoría de las ventas las hago en efectivo porque el precio es entre un 5% y un 10% más económico. No tengo cuotas sin interés porque en estos productos el margen de ganancia es chico. Cuando me pagan con tarjeta, cobro recargo en una o en 10 cuotas, es lo mismo”, explicó el comerciante.
La Galería Jardín, en Florida al 500, congrega a más de 100 locales de informática y electrónica. “Sólo el 10% de los que alquilamos acá trabajamos con tarjeta”, contó Mauro Apicela, empleado de un comercio de reparación de computadoras portátiles.
Según fuentes del sector, esta tendencia de ajuste en los medios de pago por falta de liquidez circulante no es general.
Según pudo saber este diario durante una recorrida por las principales zonas comerciales de la Ciudad, la tendencia se está dando en algunos rubros: gastronomía, informática, electrónica, perfumerías, joyerías, librerías, ferreterías, jugueterías, farmacias y peluquerías. En locales de alta rotación y con muchas sucursales, como indumentaria o cadenas de electrodomésticos, la historia es diferente. Allí aceptan todos los medios de pago y entre tres y seis cuotas sin interés.
Rosa Fernández, encargada de una joyería en el barrio porteño de Palermo, admitió que hay poco efectivo circulando y las ventas caen. “Nadie compra nada y cuando lo hacen quieren pagar con tarjeta. Yo se las acepto, pero con recargo, porque recibo el dinero 15 días después y... ¿mientras qué hago?”, contó preocupada Fernández.
Los pocos extranjeros que, pese a la crisis internacional, siguen paseando por las calles porteñas se quejan de la imposibilidad de pagar con sus plásticos. “En San Telmo varios bares y cafés sólo aceptan efectivo”, contó a este diario Maribel Elicce, una viajera de origen italiana que reside en San Pablo desde hace más de 20 años. Según la turista, los precios en la Argentina no están mucho más económicos que en Brasil, pero “acá que no se pueda pagar con tarjeta es una incomodidad”, dijo molesta mientras salía del tradicional Café Tortoni.
LOS TICKETS SE RECIBEN MEJOR
La falta de pesos en las principales arterias comerciales disparó la imaginación de algunos propietarios de locales pequeños. Una perfumería situada sobre la calle Florida, entre Corrientes y Sarmiento, promociona sus ofertas para el Día de la Madre con un cartel a la calle que anuncia “aceptamos tickets”, en referencia a los vales que se emplean para hacer compras en supermercados o pagar en restaurantes. Dentro de la Galería Colón, en Florida y Corrientes, dos locales de indumentaria infantil y un local de ropa para hombres copiaron ese modelo. “La verdad es que nos conviene más que agarrar pagos con tarjetas de crédito o débito. El ticket lo cambio en el mercado negro y sólo me descuentan el 6% de su valor, las tarjetas me restan un 8%”, contó el dueño de un local de corbatas. Según los comerciantes consultados por Crítica de la Argentina, la gente prefiere no comer afuera en su horario de descanso y gastar sus tickets restaurante en la compra de regalos para su familia o en cosas que necesita para el trabajo.
*FUENTE: Crítica de la Argentina (Versión Digital) – 10/10/2008
Las acciones líderes de la Bolsa porteña bajaron 5,5 por ciento, en una jornada en la que se llegó a estar más de 10 por ciento en negativo. El saldo de hoy fue de 1.216,24 puntos y con un volumen negociado de 59 millones de pesos en acciones, con 117 papeles en baja, 2 en alza y 8 sin cambio.
La Bolsa de Nueva York cerró con un descenso del 1,49 por ciento en el índice Dow Jones de Industriales, después de haber llegado a caer al inicio de la sesión un 8,1 por ciento y haber subido media hora antes del cierre hasta el 3,75 por ciento.
Según los datos disponibles al cierre, el Dow Jones, el índice más importante en este mercado, bajó 128 puntos (-1,49 por ciento) hasta 8.451,19 unidades,
El selectivo S&P 500 retrocedió 9,97 enteros (-1,1%) y perdió la cota de los 900 puntos al ubicarse en 899,95 unidades, mientras que el mercado Nasdaq, donde cotizan la mayoría de las empresas de tecnología e informática, terminó en territorio positivo, ya que avanzó 4,39 puntos (0,27%) hasta los 1.649,51.
En Brasil, la Bolsa de Valores de San Pablo finalizó sus operaciones con una fuerte caída de 3,97 por ciento en su índice Bovespa, al término de una jornada en la que la moneda brasileña volvió ceder terreno frente al dólar. El principal indicador del mercado accionario paulista se ubicó en 35.609,54 unidades y cedió 1.470,76 puntos.
De los 66 títulos que componen el Ibovespa, 53 cerraron en terreno de las pérdidas y trece en positivo, en una sesión en la que cambiaron de manos 5.169.556.774,22 reales (unos 2.234 millones de dólares) en 252.973 operaciones financieras.
La jornada de hoy ya había comenzado mal con otra baja pronunciada del índice Nikkei de Japón, que cerró en con un descenso del 9,62%.
Las bolsas de Europa tampoco pudieronn despegarse y mostraron caídas históricas en sus cotizaciones. Londres se desploma 8,85%, París 7,73% y Frankfurt 7,01%.
EL VALOR DE LA DEUDA ARGENTINA. En plena debacle de los mercados, el giro de negocios en el sector de los bonos argentinos se redujo a niveles que no se contabilizaban en casi dos años y medio.
Sin embargo, en materia de precios los bonos de la deuda pública registraron algunas mejoras, muy parcializadas, pero permitieron un leve recorte del riesgo país.
La medición del JP Morgan limó la diferencia de tasa entre los bonos locales con sus similares de Estados Unidos en 21 puntos básicos a 1.263 unidades.
El Boden 2012 recuperó 4,89 por ciento, pero la emisión 2014 y Bogar 2018 se derrumbaron 9,77 y 4,60 por ciento, respectivamente. El Discount en pesos, la emisión más líquida, quedó finalmente 2,66 por ciento arriba y el cupón que sigue la evolución del PIB repuntó 1,29
PETRÓLEO POR EL SUELO. Los precios del petróleo cayeron hoy a su nivel más bajo en lo que va de año, como consecuencia del temor a una recesión económica mundial. El crudo estadounidense del tipo de referencia West Texas Intermediate (WTI) para entrega en noviembre bajó en la mañana de hoy en el comercio asiático a 82,41 dólares el barril (159 litros), 4,18 dólares menos que al cierre del mercado el jueves.
El crudo Brent del Mar del Norte, de referencia en Europa, se abarató 3,71 dólares, para ubicarse en 78,95 dólares.
CORTAN PAGOS CON TARJETAS
Debido a la incertidumbre y la suba del dólar, cada vez más negocios sólo se manejan con efectivo. Las ventas cayeron hasta 10 por ciento.
Como consecuencia de la crisis y de la incertidumbre que provoca la suba del dólar, el dinero en efectivo manda en los comercios. En las últimas semanas cada vez más negocios no aceptan pagos con tarjetas, ni de débito ni de crédito. Restaurantes y bares, como El Federal de San Telmo, anuncian “que todas las tarjetas están suspendidas” mediante carteles colgados en sus vidrieras. En la peluquería de Coronel Díaz casi esquina Santa Fe trabajan “sólo con efectivo, por lo menos, hasta el mes que viene”, se justificaron. La incertidumbre entre los consumidores, generada por la crisis financiera, derrumbó además el consumo entre un 8% y 10% en los últimos días, según comerciantes consultados por Crítica de la Argentina y datos relevados por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
“Estoy tratando de vender todo de contado efectivo porque los artículos digitales son caros y las tarjetas me sacan entre un 2% y un 3% de comisión. Y me pagan entre dos y 15 días después”, contó Marcelo Mokema, el dueño de una tienda en el corazón del microcentro especializada en fotografía, quien vendió una cámara de fotos de $999 con tarjeta de débito y dos días después el banco le pagó sólo $920, sin contar los impuestos.
A metros de la calle Florida, Nicolás Pérez, propietario de un local de artículos informáticos, dijo que aunque trabaja con todas las tarjetas no está comercializando nada en cuotas sin interés. “La mayoría de las ventas las hago en efectivo porque el precio es entre un 5% y un 10% más económico. No tengo cuotas sin interés porque en estos productos el margen de ganancia es chico. Cuando me pagan con tarjeta, cobro recargo en una o en 10 cuotas, es lo mismo”, explicó el comerciante.
La Galería Jardín, en Florida al 500, congrega a más de 100 locales de informática y electrónica. “Sólo el 10% de los que alquilamos acá trabajamos con tarjeta”, contó Mauro Apicela, empleado de un comercio de reparación de computadoras portátiles.
Según fuentes del sector, esta tendencia de ajuste en los medios de pago por falta de liquidez circulante no es general.
Según pudo saber este diario durante una recorrida por las principales zonas comerciales de la Ciudad, la tendencia se está dando en algunos rubros: gastronomía, informática, electrónica, perfumerías, joyerías, librerías, ferreterías, jugueterías, farmacias y peluquerías. En locales de alta rotación y con muchas sucursales, como indumentaria o cadenas de electrodomésticos, la historia es diferente. Allí aceptan todos los medios de pago y entre tres y seis cuotas sin interés.
Rosa Fernández, encargada de una joyería en el barrio porteño de Palermo, admitió que hay poco efectivo circulando y las ventas caen. “Nadie compra nada y cuando lo hacen quieren pagar con tarjeta. Yo se las acepto, pero con recargo, porque recibo el dinero 15 días después y... ¿mientras qué hago?”, contó preocupada Fernández.
Los pocos extranjeros que, pese a la crisis internacional, siguen paseando por las calles porteñas se quejan de la imposibilidad de pagar con sus plásticos. “En San Telmo varios bares y cafés sólo aceptan efectivo”, contó a este diario Maribel Elicce, una viajera de origen italiana que reside en San Pablo desde hace más de 20 años. Según la turista, los precios en la Argentina no están mucho más económicos que en Brasil, pero “acá que no se pueda pagar con tarjeta es una incomodidad”, dijo molesta mientras salía del tradicional Café Tortoni.
LOS TICKETS SE RECIBEN MEJOR
La falta de pesos en las principales arterias comerciales disparó la imaginación de algunos propietarios de locales pequeños. Una perfumería situada sobre la calle Florida, entre Corrientes y Sarmiento, promociona sus ofertas para el Día de la Madre con un cartel a la calle que anuncia “aceptamos tickets”, en referencia a los vales que se emplean para hacer compras en supermercados o pagar en restaurantes. Dentro de la Galería Colón, en Florida y Corrientes, dos locales de indumentaria infantil y un local de ropa para hombres copiaron ese modelo. “La verdad es que nos conviene más que agarrar pagos con tarjetas de crédito o débito. El ticket lo cambio en el mercado negro y sólo me descuentan el 6% de su valor, las tarjetas me restan un 8%”, contó el dueño de un local de corbatas. Según los comerciantes consultados por Crítica de la Argentina, la gente prefiere no comer afuera en su horario de descanso y gastar sus tickets restaurante en la compra de regalos para su familia o en cosas que necesita para el trabajo.
*FUENTE: Crítica de la Argentina (Versión Digital) – 10/10/2008
