Por María Gloria Mena *
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó que a partir del 1º de octubre, se cerrará el mercado ruso para las exportaciones argentinas de manzanas peras, uvas, naranjas, limones y mandarinas.
El Servicio Federal de Control Veterinario y Fitosanitario de la Federación Rusa comunicó la limitación temporaria de importación desde la Argentina de estos productos, por causa de sus niveles de residuos tóxicos.
Desde Senasa informaron que los productos de origen vegetal del país cumplen con las normas nacionales e internacionales en lo que se refiere a inocuidad alimentaria.
Explicaron además que la Federación Rusa exige límites en la presencia de agroquímicos que resultan imposibles de cumplir incluso para la Unión Europea.
Por ejemplo, para trasladar el limón argentino grandes distancias se utilizan dosis de funguicida en la cera para que la fruta no pierda sus propiedades. Pero ahora Rusia objeta estos niveles de residuos fitosanitarios .
El impacto de esta medida en la economías fruti hortícolas es importante. Por ejemplo, Río Negro exporta al mercado ruso el 28% de las manzanas y peras que se producen en la provincia. Se generarían perdidas millonarias e incluso afectaría a los trabajadores del sector, ya que es uno de los principales tomadores de mano de obra en las regiones respectivas.
Rusia representa el 50% de la exportaciones de limones y peras.
En 2007, el mercado ruso compró a Tucumán más de 70.000 toneladas de limones por un valor de U$S 35,5 millones.
Esta medida también alcanza a las frutas que se encuentran actualmente en tránsito hacia ese destino.
Distintos sectores ven en esta decisión rusa un trasfondo político y económico, asegurando que se trata de consecuencias de los incumplimientos argentinos en relación a las exportaciones de carne.
Con nuevos paros agrarios en puerta y sin respuesta desde el gobierno a los reclamos del sector, en poco tiempo la preocupación ya no será en qué mercado internacional ubicar nuestros productos locales, sino que nos veremos obligados a la importación de estos productos que hasta hoy producimos.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó que a partir del 1º de octubre, se cerrará el mercado ruso para las exportaciones argentinas de manzanas peras, uvas, naranjas, limones y mandarinas.
El Servicio Federal de Control Veterinario y Fitosanitario de la Federación Rusa comunicó la limitación temporaria de importación desde la Argentina de estos productos, por causa de sus niveles de residuos tóxicos.
Desde Senasa informaron que los productos de origen vegetal del país cumplen con las normas nacionales e internacionales en lo que se refiere a inocuidad alimentaria.
Explicaron además que la Federación Rusa exige límites en la presencia de agroquímicos que resultan imposibles de cumplir incluso para la Unión Europea.
Por ejemplo, para trasladar el limón argentino grandes distancias se utilizan dosis de funguicida en la cera para que la fruta no pierda sus propiedades. Pero ahora Rusia objeta estos niveles de residuos fitosanitarios .
El impacto de esta medida en la economías fruti hortícolas es importante. Por ejemplo, Río Negro exporta al mercado ruso el 28% de las manzanas y peras que se producen en la provincia. Se generarían perdidas millonarias e incluso afectaría a los trabajadores del sector, ya que es uno de los principales tomadores de mano de obra en las regiones respectivas.
Rusia representa el 50% de la exportaciones de limones y peras.
En 2007, el mercado ruso compró a Tucumán más de 70.000 toneladas de limones por un valor de U$S 35,5 millones.
Esta medida también alcanza a las frutas que se encuentran actualmente en tránsito hacia ese destino.
Distintos sectores ven en esta decisión rusa un trasfondo político y económico, asegurando que se trata de consecuencias de los incumplimientos argentinos en relación a las exportaciones de carne.
Con nuevos paros agrarios en puerta y sin respuesta desde el gobierno a los reclamos del sector, en poco tiempo la preocupación ya no será en qué mercado internacional ubicar nuestros productos locales, sino que nos veremos obligados a la importación de estos productos que hasta hoy producimos.
