El Gobierno decidió que no participe de la comitiva que viajará a República Dominicana. El castigo al vice ya incluye lo institucional: Pampuro, tercero en la línea sucesoria, lo reemplazará en la ceremonia de traspaso de mando.
Ayer a la mañana, a Julio César Cleto Cobos se le borró la sonrisa que traía desde la noche anterior cuando se rió a carcajadas en el show de los Midachi. Apenas llegó a su despacho encontró sobre el escritorio un pedido de autorización del senador José Pampuro para irse a la tercera asunción del presidente de República Dominicana el próximo sábado. Sin aviso, la Casa Rosada lo acababa de bajar de un viaje protocolar que tenía en su agenda desde hacía un mes.
“¿Cómo, no era que iban a respetar mi rol institucional?”, ironizó Cobos frente a sus secretarios, en alusión a la respuesta de Cristina en su primera conferencia de prensa el sábado pasado. Cuando le preguntaron si el vicepresidente era un traidor, dijo que ella “respetaba las instituciones”. Para Cobos el reemplazo no era el problema. Firmó los papeles de la autorización apenas los recibió porque, en rigor, se enteró por el pedido del propio Pampuro, presidente provisional del Senado y tercero en la línea sucesoria, de que ya no tenía pasaje para conocer República Dominicana. Lo que enojó al vicepresidente es el nuevo desplante del Gobierno, que además fue sin aviso. Hasta el cierre de esta edición, ningún funcionario de la Casa Rosada ni de Cancillería se había comunicado con él para informarle que se quedaba en Buenos Aires.
La diplomacia establece que a la asunción de un presidente vaya el primer mandatario del país invitado. Si tiene algún compromiso ineludible, es de buenas costumbres que viaje el funcionario inmediato inferior. Es decir, Julio Cobos. El próximo fin de semana hay dos asunciones fuertes en Latinoamérica. El viernes 15 le toca el turno al ex obispo Fernando Lugo, el nuevo presidente paraguayo que asumirá con un continente observándolo por representar un cambio radical en la política de su país. El sábado validará su mando por tercera vez el presidente de República Dominicana, Leonel Fernández.
En este caso, Cristina Kirchner prefirió no recargar su agenda y decidió ir sólo a Paraguay, una cita impostergable. En ese contexto, Cobos iría a Santo Domingo. Ya no. Por decisión de la Presidenta será Pampuro el enviado. Fuentes diplomáticas dijeron a Crítica de la Argentina que, en lectura protocolar, debería viajar Cristina porque “Leonel Fernández es una persona muy trascendente. Si ella no puede, correspondería que vaya Cobos. Mandarlo a Pampuro, más allá de su rango, es infravalorar la representación”.
La asistencia a estos dos actos movilizó a funcionarios de todo el mundo. Muchos de ellos irán a los dos. Ése es el caso del príncipe Felipe de Borbón. El heredero de la Corona española suele participar de las ceremonias de toma de posesión de los presidentes de países latinoamericanos. En este caso no faltará a ninguna, al igual que el primer mandatario de Taiwán, Ma Ying-jeou, que llegará la próxima semana al continente y estará en ambos actos.
Desde la Cancillería no dan explicaciones a la falta de aviso al vicepresidente, pero ofrecen un argumento políticamente correcto: “Ella se va el viernes a Paraguay. Él no se puede ir ese mismo día a la noche a Santo Domingo porque tiene que asumir la presidencia”.
En realidad, la Constitución no impide que cada uno haga su viaje. El abogado Gregorio Badeni explicó a este diario que “los dos podrían asumir sus compromisos quedando Pampuro a cargo del Ejecutivo”.
De hecho, explica el constitucionalista, “Kirchner –cuando estaba distanciado de Scioli– tenía por costumbre no firmar el decreto de traspaso de mando cada vez que salía del país. En esos casos, el vicepresidente no asumía el Ejecutivo sino que le correspondía al vicepresidente del Senado”. En el caso de Cobos, de concretarse el traspaso durará apenas unas horas.
Aunque silenciosa, la embestida contra el vicepresidente no deja de hacer ruido. El jueves la Presidenta visitó Mendoza y no perdió oportunidad para regalarle halagos desmedidos al gobernador –y opositor a Cobos– Celso Jaque. Sin embargo, ayer mismo Aníbal Fernández opinó, en radio Mitre, que no había motivos para pensar que el vicepresidente termine mal con la Casa Rosada. A la hora en que dijo lo que dijo el ministro de Justicia, Cobos ya estaba enterado de que lo habían dejado sin viaje.
“¿Cómo estás de huevos?”
“Ponemos un par de huevos”, dice todas las noches Miguel del Sel siguiendo su guión de la obra teatral, en la que hace de cocinero y explica una receta. “Y vos, Cobos, ¿cómo estás de huevos?”, improvisó el actor en la función del jueves cuando el vicepresidente estaba en la platea con su mujer. Un rato antes, cuando la obra de los Midachi apenas empezaba, el público reconoció a Cobos y lo aplaudió parado durante unos minutos. El trío no desperdició la oportunidad y lo incluyó en todos los chistes. Al final de la obra se acercó al camarín para saludarlos. Terminaron todos comiendo en Pizza Cero, en la calle Corrientes.
Lijo quiere saber si al vice lo apretaron
La noche del voto “no positivo” de Julio Cobos en el Senado quedará no sólo en la historia sino también en un expediente de Comodoro Py. Según publicó ayer el diario de Río Negro, el juez federal Ariel Lijo citará al vicepresidente para que declare en el marco de la causa que investiga una denuncia hecha por dos cobistas en la que acusan a los senadores K José Pampuro, Nicolás Fernández y Miguel Pichetto por coacción en la madrugada de la votación, aquel jueves 17 de julio.
Los dirigentes Arnaldo Minotti y Marcelo Montero acusan a los senadores de haber “apretado” al vice para que apoye el proyecto de retenciones oficial. Lijo apuntará a que Cobos aclare la situación y le preguntará si esa noche fue “coaccionado”. Si la respuesta es negativa, la causa quedaría a un paso de archivarse. “Todo esto es una gran pavada.
Las conversaciones que se dieron esa noche fueron estrictamente políticas”, dijo Pampuro al diario de Río Negro. La denuncia se basó en una crónica de Crítica de la Argentina que relató minuto a minuto lo sucedido en la noche de la votación.
* FUENTE: Crítica de la Argentina – (Versión Digital / Versión Impresa) – 09/08/2008
Ayer a la mañana, a Julio César Cleto Cobos se le borró la sonrisa que traía desde la noche anterior cuando se rió a carcajadas en el show de los Midachi. Apenas llegó a su despacho encontró sobre el escritorio un pedido de autorización del senador José Pampuro para irse a la tercera asunción del presidente de República Dominicana el próximo sábado. Sin aviso, la Casa Rosada lo acababa de bajar de un viaje protocolar que tenía en su agenda desde hacía un mes.
“¿Cómo, no era que iban a respetar mi rol institucional?”, ironizó Cobos frente a sus secretarios, en alusión a la respuesta de Cristina en su primera conferencia de prensa el sábado pasado. Cuando le preguntaron si el vicepresidente era un traidor, dijo que ella “respetaba las instituciones”. Para Cobos el reemplazo no era el problema. Firmó los papeles de la autorización apenas los recibió porque, en rigor, se enteró por el pedido del propio Pampuro, presidente provisional del Senado y tercero en la línea sucesoria, de que ya no tenía pasaje para conocer República Dominicana. Lo que enojó al vicepresidente es el nuevo desplante del Gobierno, que además fue sin aviso. Hasta el cierre de esta edición, ningún funcionario de la Casa Rosada ni de Cancillería se había comunicado con él para informarle que se quedaba en Buenos Aires.
La diplomacia establece que a la asunción de un presidente vaya el primer mandatario del país invitado. Si tiene algún compromiso ineludible, es de buenas costumbres que viaje el funcionario inmediato inferior. Es decir, Julio Cobos. El próximo fin de semana hay dos asunciones fuertes en Latinoamérica. El viernes 15 le toca el turno al ex obispo Fernando Lugo, el nuevo presidente paraguayo que asumirá con un continente observándolo por representar un cambio radical en la política de su país. El sábado validará su mando por tercera vez el presidente de República Dominicana, Leonel Fernández.
En este caso, Cristina Kirchner prefirió no recargar su agenda y decidió ir sólo a Paraguay, una cita impostergable. En ese contexto, Cobos iría a Santo Domingo. Ya no. Por decisión de la Presidenta será Pampuro el enviado. Fuentes diplomáticas dijeron a Crítica de la Argentina que, en lectura protocolar, debería viajar Cristina porque “Leonel Fernández es una persona muy trascendente. Si ella no puede, correspondería que vaya Cobos. Mandarlo a Pampuro, más allá de su rango, es infravalorar la representación”.
La asistencia a estos dos actos movilizó a funcionarios de todo el mundo. Muchos de ellos irán a los dos. Ése es el caso del príncipe Felipe de Borbón. El heredero de la Corona española suele participar de las ceremonias de toma de posesión de los presidentes de países latinoamericanos. En este caso no faltará a ninguna, al igual que el primer mandatario de Taiwán, Ma Ying-jeou, que llegará la próxima semana al continente y estará en ambos actos.
Desde la Cancillería no dan explicaciones a la falta de aviso al vicepresidente, pero ofrecen un argumento políticamente correcto: “Ella se va el viernes a Paraguay. Él no se puede ir ese mismo día a la noche a Santo Domingo porque tiene que asumir la presidencia”.
En realidad, la Constitución no impide que cada uno haga su viaje. El abogado Gregorio Badeni explicó a este diario que “los dos podrían asumir sus compromisos quedando Pampuro a cargo del Ejecutivo”.
De hecho, explica el constitucionalista, “Kirchner –cuando estaba distanciado de Scioli– tenía por costumbre no firmar el decreto de traspaso de mando cada vez que salía del país. En esos casos, el vicepresidente no asumía el Ejecutivo sino que le correspondía al vicepresidente del Senado”. En el caso de Cobos, de concretarse el traspaso durará apenas unas horas.
Aunque silenciosa, la embestida contra el vicepresidente no deja de hacer ruido. El jueves la Presidenta visitó Mendoza y no perdió oportunidad para regalarle halagos desmedidos al gobernador –y opositor a Cobos– Celso Jaque. Sin embargo, ayer mismo Aníbal Fernández opinó, en radio Mitre, que no había motivos para pensar que el vicepresidente termine mal con la Casa Rosada. A la hora en que dijo lo que dijo el ministro de Justicia, Cobos ya estaba enterado de que lo habían dejado sin viaje.
“¿Cómo estás de huevos?”
“Ponemos un par de huevos”, dice todas las noches Miguel del Sel siguiendo su guión de la obra teatral, en la que hace de cocinero y explica una receta. “Y vos, Cobos, ¿cómo estás de huevos?”, improvisó el actor en la función del jueves cuando el vicepresidente estaba en la platea con su mujer. Un rato antes, cuando la obra de los Midachi apenas empezaba, el público reconoció a Cobos y lo aplaudió parado durante unos minutos. El trío no desperdició la oportunidad y lo incluyó en todos los chistes. Al final de la obra se acercó al camarín para saludarlos. Terminaron todos comiendo en Pizza Cero, en la calle Corrientes.
Lijo quiere saber si al vice lo apretaron
La noche del voto “no positivo” de Julio Cobos en el Senado quedará no sólo en la historia sino también en un expediente de Comodoro Py. Según publicó ayer el diario de Río Negro, el juez federal Ariel Lijo citará al vicepresidente para que declare en el marco de la causa que investiga una denuncia hecha por dos cobistas en la que acusan a los senadores K José Pampuro, Nicolás Fernández y Miguel Pichetto por coacción en la madrugada de la votación, aquel jueves 17 de julio.
Los dirigentes Arnaldo Minotti y Marcelo Montero acusan a los senadores de haber “apretado” al vice para que apoye el proyecto de retenciones oficial. Lijo apuntará a que Cobos aclare la situación y le preguntará si esa noche fue “coaccionado”. Si la respuesta es negativa, la causa quedaría a un paso de archivarse. “Todo esto es una gran pavada.
Las conversaciones que se dieron esa noche fueron estrictamente políticas”, dijo Pampuro al diario de Río Negro. La denuncia se basó en una crónica de Crítica de la Argentina que relató minuto a minuto lo sucedido en la noche de la votación.
* FUENTE: Crítica de la Argentina – (Versión Digital / Versión Impresa) – 09/08/2008
