El arzobispo de Bs. As. exhortó a construir una patria "sin exclusiones", a través de los que "no roban ni se pasan de vivos, o viven del trabajo de otros".
El cardenal primado de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, presidió esta mañana la misa central de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers. Ante cientos de fieles que seguían y respondían sus palabras, el religioso celebró que “de acá nos vamos distintos de cómo llegamos” y tuteó a los creyentes: “Estás en tu casa” o “Pedile perdón a Dios de las macanas que hiciste” fueron dos de sus frases más salientes.
“Nuestro Dios quiere que todos nosotros, buenos y malos, participemos de su alegría (...) “Es lo único gratuito, lo único que no se compra, que no se vende y que no se deja coimear”, advirtió.
LA VIGILIA. Miles de fieles, apostados en dos filas de unas 20 cuadras, ingresaron anoche a la Iglesia de San Cayetano para venerar como cada año al Patrono del Trabajo, en Liniers, donde se suceden misas durante toda la jornada.
El arzobispo auxiliar Raúl Martín abrió el candado de la entrada sobre la izquierda de la iglesia, por donde ingresan los promesantes que pueden tocar la imagen de San Cayetano, mientras ocurría otro tanto con la entrada principal y fuegos artificiales daban inicio a la festividad del santo más popular del país.
Fervor y alegría mezclada con una profunda emoción por parte de los feligreses se mezclaba con la satisfacción de los religiosos como el vicario Pablo, que en diálogo con Télam se mostró emocionado por la fecha y la presencia de miles de peregrinos.
"Las inquietudes y preocupaciones de la gente no cambian" dijo emocionado segundos antes que se abrieran las puertas del santuario bajo una noche espléndida. "Nosotros ponemos todo acá" agregó en referencia a la labor pastoral.
En la jornada de hoy unos 120 religiosos asistirán a los peregrinos en las misas y confesiones. La presencia desde las 20 de Verónica Condomí y (sobre la medianoche) de Peteco Carabajal ayudaron en la cuenta regresiva del ingreso a la capilla de San Cayetano.
Unas 60 carpas, decenas de puestos de venta de todo clase de objetos litúrgicos, estampitas del santo, que recibían los peregrinos y los periodistas testigos de la fe de los visitantes, se mezclaban con lágrimas de agradecimiento. La gente salía de la iglesia tras cumplir y renovar la promesa mientras afuera artistas pugnaban por subir al escenario y la cola, pegada al estadio de Vélez sumaba adeptos.
* FUENTE: Crítica de la Argentina (Versión Digítial) – 07/08/2008
El cardenal primado de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, presidió esta mañana la misa central de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers. Ante cientos de fieles que seguían y respondían sus palabras, el religioso celebró que “de acá nos vamos distintos de cómo llegamos” y tuteó a los creyentes: “Estás en tu casa” o “Pedile perdón a Dios de las macanas que hiciste” fueron dos de sus frases más salientes.
“Nuestro Dios quiere que todos nosotros, buenos y malos, participemos de su alegría (...) “Es lo único gratuito, lo único que no se compra, que no se vende y que no se deja coimear”, advirtió.
LA VIGILIA. Miles de fieles, apostados en dos filas de unas 20 cuadras, ingresaron anoche a la Iglesia de San Cayetano para venerar como cada año al Patrono del Trabajo, en Liniers, donde se suceden misas durante toda la jornada.
El arzobispo auxiliar Raúl Martín abrió el candado de la entrada sobre la izquierda de la iglesia, por donde ingresan los promesantes que pueden tocar la imagen de San Cayetano, mientras ocurría otro tanto con la entrada principal y fuegos artificiales daban inicio a la festividad del santo más popular del país.
Fervor y alegría mezclada con una profunda emoción por parte de los feligreses se mezclaba con la satisfacción de los religiosos como el vicario Pablo, que en diálogo con Télam se mostró emocionado por la fecha y la presencia de miles de peregrinos.
"Las inquietudes y preocupaciones de la gente no cambian" dijo emocionado segundos antes que se abrieran las puertas del santuario bajo una noche espléndida. "Nosotros ponemos todo acá" agregó en referencia a la labor pastoral.
En la jornada de hoy unos 120 religiosos asistirán a los peregrinos en las misas y confesiones. La presencia desde las 20 de Verónica Condomí y (sobre la medianoche) de Peteco Carabajal ayudaron en la cuenta regresiva del ingreso a la capilla de San Cayetano.
Unas 60 carpas, decenas de puestos de venta de todo clase de objetos litúrgicos, estampitas del santo, que recibían los peregrinos y los periodistas testigos de la fe de los visitantes, se mezclaban con lágrimas de agradecimiento. La gente salía de la iglesia tras cumplir y renovar la promesa mientras afuera artistas pugnaban por subir al escenario y la cola, pegada al estadio de Vélez sumaba adeptos.
* FUENTE: Crítica de la Argentina (Versión Digítial) – 07/08/2008
