El titular del INTA Carlos Cheppi dijo este jueves en el Senado que el valor actual de los arrendamientos "no es sustentable" y consideró que "contra eso hay que hacer algo, no sé si la ley de arrendamiento va a alcanzar".
Reconoció que los ingresos 2007/08 no alcanzan a cubrir los costos 2008/09."Acá nadie está perdiendo plata; la rentabilidad es muy buena". Así lo aseguró este jueves el titular del INTA, Carlos Cheppi, al referirse a los productores agrícolas de todas las regiones productivas.
"Está la renta de los propietarios de la tierra, que hoy está cobrando en las mejores zonas 600 dólares por hectárea (unos 20 qq/ha de soja a los valores actuales) y la renta del que produce la tierra; el 60% de la agricultura en el país se hace por arrendamiento, mientras que ningún país del mundo supera el 30% en ese sentido", indicó Cheppi durante una exposición realizada ante las comisiones de Agricultura y de Presupuesto del Senado.
"El propietario quiere cobrar 600 dólares y el que trabaja la tierra quiere ganar 300 dólares por hectárea; estamos hablando de 900 dólares de renta", aseguró.
"¿Por qué no se fertiliza o se fertiliza menos? Porque a los valores de la cosecha anterior (una suma de) 300 dólares (por hectárea) es lo que se debería fertilizar; entonces (si el arrendatario) fertiliza pierde renta, pierde (además) un poco de rinde, total la Pampa Húmeda todavía aguanta", añadió Cheppi (con lo cual reconoció que los ingresos agrícolas generados en el ciclo 2007/08 no alcanzan ni por lejos a cubrir los costos de producción 2008/09; factor no menor en un escenario con restricciones crediticias).
"Esto lo venimos alertando, sobre los balances de carbono y de nutrientes de los suelos arrendados, porque ojo, el suelo es un bien de la nación y de la Patria, por eso tenemos que generar políticas para revertir esta situación", explicó el titular del INTA.
Cheppi indicó que la reducción de las retenciones no sería un buen método para mejorar la fertilización, porque en ese caso "el dueño del campo (de las mejores regiones agrícolas argentinas) no se conformaría con 600 dólares, sino que pediría 800 dólares o más".
"Esto no es sustentable; lo de la renta extraordinaria viene por ese lado, porque quien arrienda el campo no tiene que reinvertir nada para volver a cobrar el año siguiente; este es a nuestro entender uno de los grandes problemas, porque cuando se analiza la estructura de costos, fertilizantes y agroquímicos en general no supera el 20% (del total), mientras que los arrendamientos representan entre el 36% y el 40%, dependiendo de la zona", afirmó.
"Contra eso hay que hacer algo, no sé si la ley de arrendamiento (por el proyecto que se está tratando en la Cámara de Diputados) va a alcanzar, pero con esto algo hay que hacer; el Estado es el que tiene que intervenir fuertemente en este proceso", apunto Cheppi.
"Técnicos del INTA me dicen que la soja en este contexto, porque la soja no es mala per se, es lechicida, vaquicida, triguicida, maicida; la soja avanza porque es el parámetro de la economía agropecuaria, todo el proceso económico (del agro) se referencia en quintales de soja", comentó el funcionario.
"Las retenciones (móviles) no fueron tan malas, porque el efecto es que han bajado los alquileres, y es un efecto buscado", aseguró Cheppi, para luego insistir en que "el Estado tiene que intervenir; hay que poner un límite".
El titular del INTA indicó que "se miente cuando se habla de que los pequeños productores van a desaparecer con esta ley" de retenciones móviles y consideró que "con lo que se ha modificado en Diputados se le devuelve al productor mucho, a un productor de 100 hectáreas se le va a dar más de 15.000 dólares de devolución".
Más allá de las consideraciones de Cheppi, lo cierto es que desde abril de este año está vigente un régimen de compensación para productores de hasta 500 toneladas anuales de granos y que tengan una explotación con una superficie de hasta 150 hectáreas en la región pampeana y de hasta 350 hectáreas en la extrapampeana. Pero el sistema demostró ser un completo fracaso: hasta la fecha el gobierno sólo compensó a cinco empresas por un valor promedio de 12.600 pesos por firma.
"Este modelo económico necesita del Estado interventor; no hay otra forma de que esto ocurra", apuntó Cheppi. "En ese contexto es donde nosotros bancamos totalmente este esquema (de retenciones móviles), porque no hay otra forma de que se genere un proceso de desarrollo social en serio si no desacoplamos los precios internacionales de los internos, porque el precio de referencia de todo es la soja", añadió.
* Fuente: InfoCampo
Reconoció que los ingresos 2007/08 no alcanzan a cubrir los costos 2008/09."Acá nadie está perdiendo plata; la rentabilidad es muy buena". Así lo aseguró este jueves el titular del INTA, Carlos Cheppi, al referirse a los productores agrícolas de todas las regiones productivas.
"Está la renta de los propietarios de la tierra, que hoy está cobrando en las mejores zonas 600 dólares por hectárea (unos 20 qq/ha de soja a los valores actuales) y la renta del que produce la tierra; el 60% de la agricultura en el país se hace por arrendamiento, mientras que ningún país del mundo supera el 30% en ese sentido", indicó Cheppi durante una exposición realizada ante las comisiones de Agricultura y de Presupuesto del Senado.
"El propietario quiere cobrar 600 dólares y el que trabaja la tierra quiere ganar 300 dólares por hectárea; estamos hablando de 900 dólares de renta", aseguró.
"¿Por qué no se fertiliza o se fertiliza menos? Porque a los valores de la cosecha anterior (una suma de) 300 dólares (por hectárea) es lo que se debería fertilizar; entonces (si el arrendatario) fertiliza pierde renta, pierde (además) un poco de rinde, total la Pampa Húmeda todavía aguanta", añadió Cheppi (con lo cual reconoció que los ingresos agrícolas generados en el ciclo 2007/08 no alcanzan ni por lejos a cubrir los costos de producción 2008/09; factor no menor en un escenario con restricciones crediticias).
"Esto lo venimos alertando, sobre los balances de carbono y de nutrientes de los suelos arrendados, porque ojo, el suelo es un bien de la nación y de la Patria, por eso tenemos que generar políticas para revertir esta situación", explicó el titular del INTA.
Cheppi indicó que la reducción de las retenciones no sería un buen método para mejorar la fertilización, porque en ese caso "el dueño del campo (de las mejores regiones agrícolas argentinas) no se conformaría con 600 dólares, sino que pediría 800 dólares o más".
"Esto no es sustentable; lo de la renta extraordinaria viene por ese lado, porque quien arrienda el campo no tiene que reinvertir nada para volver a cobrar el año siguiente; este es a nuestro entender uno de los grandes problemas, porque cuando se analiza la estructura de costos, fertilizantes y agroquímicos en general no supera el 20% (del total), mientras que los arrendamientos representan entre el 36% y el 40%, dependiendo de la zona", afirmó.
"Contra eso hay que hacer algo, no sé si la ley de arrendamiento (por el proyecto que se está tratando en la Cámara de Diputados) va a alcanzar, pero con esto algo hay que hacer; el Estado es el que tiene que intervenir fuertemente en este proceso", apunto Cheppi.
"Técnicos del INTA me dicen que la soja en este contexto, porque la soja no es mala per se, es lechicida, vaquicida, triguicida, maicida; la soja avanza porque es el parámetro de la economía agropecuaria, todo el proceso económico (del agro) se referencia en quintales de soja", comentó el funcionario.
"Las retenciones (móviles) no fueron tan malas, porque el efecto es que han bajado los alquileres, y es un efecto buscado", aseguró Cheppi, para luego insistir en que "el Estado tiene que intervenir; hay que poner un límite".
El titular del INTA indicó que "se miente cuando se habla de que los pequeños productores van a desaparecer con esta ley" de retenciones móviles y consideró que "con lo que se ha modificado en Diputados se le devuelve al productor mucho, a un productor de 100 hectáreas se le va a dar más de 15.000 dólares de devolución".
Más allá de las consideraciones de Cheppi, lo cierto es que desde abril de este año está vigente un régimen de compensación para productores de hasta 500 toneladas anuales de granos y que tengan una explotación con una superficie de hasta 150 hectáreas en la región pampeana y de hasta 350 hectáreas en la extrapampeana. Pero el sistema demostró ser un completo fracaso: hasta la fecha el gobierno sólo compensó a cinco empresas por un valor promedio de 12.600 pesos por firma.
"Este modelo económico necesita del Estado interventor; no hay otra forma de que esto ocurra", apuntó Cheppi. "En ese contexto es donde nosotros bancamos totalmente este esquema (de retenciones móviles), porque no hay otra forma de que se genere un proceso de desarrollo social en serio si no desacoplamos los precios internacionales de los internos, porque el precio de referencia de todo es la soja", añadió.
* Fuente: InfoCampo
