La consultora Abeceb.com analiza el impacto en el consumo y la actividad; señala que las expectativas por el alza de precios empujan la inflación; economistas critican la política agropecuaria.
A más de 100 días de conflicto con el campo la economía acusa su impacto en el consumo y la actividad. "En todos los indicadores el conflicto entre el Gobierno y el campo tuvo un impacto en el consumo a partir de marzo", señala el informe. Sin embargo, aclara, los datos posteriores parecieran dar indicios de normalización.
Según el informe, a partir de marzo el conflicto con el campo se convirtió en un factor con potencial impacto en las variables de precios y actividad. "Más allá del salto discreto en los precios generado por la falta de mercadería producto de los cortes de ruta, el mayor de los perjuicios fue el deterioro en la confianza y en las expectativas de la población", afirma. Recuerda los relevamientos de la Universidad Di Tella en los que se mencionan que la confianza de los consumidores pasó de 52% en febrero a 39,6% en junio, y las expectativas anuales de inflación, de 23,3% a 34,7 por ciento.
Según mencionan los especialistas, "la inflación es indudablemente uno de los puntos más importantes a encarar en la agenda de política económica de mediano plazo. Esto es así, porque una caída de los ingresos reales podría repercutir en un menor crecimiento del consumo, que fue hasta ahora el motor del crecimiento de la demanda que permitió que el Producto Bruto Interno pudiera crecer a tasas chinas".
Los factores que generan presiones inflacionarias son varios, según este análisis. Desde el contexto internacional, el crecimiento de los jugadores emergentes como China e India, sumado a una mayor volatilidad en el mercado financiero internacional han repercutido en un mayor precio internacional de los alimentos y de la energía, que directa o indirectamente inciden sobre los precios locales. Desde la lógica del ciclo de la economía local, el agotamiento del output gap resultado de una demanda que crece por encima de la oferta, también genera presiones internas.
Contexto local. La caída en las expectativas y la confianza de los agentes tuvo su impacto en los principales indicadores de consumo. Las ventas de los supermercados pasaron de presentar un crecimiento interanual promedio de 28,5% en el primer trimestre a uno de 22,9% en abril (corregido por el índice de precios de abeceb.com, de 19,5% a 10,7%). El mismo comportamiento se observa en las ventas de los centros de compras, que de aumentar 26,3% promedio interanual en el primer trimestre, pasó en abril a mostrar una tasa de crecimiento de 20% (17,6% a 7,4% si se corrige el indicador por el índice de precios de abeceb.com). En mayo, sin embargo, tanto si se mira el índice oficial como si se efectúa una corrección por el índice de precios de abeceb.com, ambos indicadores vuelven a presentar tasas de variación elevadas, que igualan o superan a las de los meses previos al conflicto con el campo.
Otros indicadores de consumo, como la utilización de servicios públicos o los patentamientos de automotores, también mostraron desaceleraciones a partir de marzo. En el primer caso, luego de crecer a una tasa promedio de 15,9% entre febrero y abril, la tasa de variación de mayo fue de 10,6%. En el segundo, el mayor efecto fue en marzo, cuando los patentamientos crecieron un 5,8% interanual (promedio móvil de tres meses), luego de aumentar al 21,3% promedio en el primer bimestre. En este caso, se observó una recuperación en abril y mayo, con un incremento de 17% promedio interanual.
Consultado por CNN, el economista José Luis Espert, criticó la actitud del Gobierno en el conflicto con el campo: "Ha hecho un desastre con el agro", dijo. Agregó que es un "mamarracho" no exportar nada en un tiempo en que el mundo demanda alimentos.
* FUENTE: lanacion.com
A más de 100 días de conflicto con el campo la economía acusa su impacto en el consumo y la actividad. "En todos los indicadores el conflicto entre el Gobierno y el campo tuvo un impacto en el consumo a partir de marzo", señala el informe. Sin embargo, aclara, los datos posteriores parecieran dar indicios de normalización.
Según el informe, a partir de marzo el conflicto con el campo se convirtió en un factor con potencial impacto en las variables de precios y actividad. "Más allá del salto discreto en los precios generado por la falta de mercadería producto de los cortes de ruta, el mayor de los perjuicios fue el deterioro en la confianza y en las expectativas de la población", afirma. Recuerda los relevamientos de la Universidad Di Tella en los que se mencionan que la confianza de los consumidores pasó de 52% en febrero a 39,6% en junio, y las expectativas anuales de inflación, de 23,3% a 34,7 por ciento.
Según mencionan los especialistas, "la inflación es indudablemente uno de los puntos más importantes a encarar en la agenda de política económica de mediano plazo. Esto es así, porque una caída de los ingresos reales podría repercutir en un menor crecimiento del consumo, que fue hasta ahora el motor del crecimiento de la demanda que permitió que el Producto Bruto Interno pudiera crecer a tasas chinas".
Los factores que generan presiones inflacionarias son varios, según este análisis. Desde el contexto internacional, el crecimiento de los jugadores emergentes como China e India, sumado a una mayor volatilidad en el mercado financiero internacional han repercutido en un mayor precio internacional de los alimentos y de la energía, que directa o indirectamente inciden sobre los precios locales. Desde la lógica del ciclo de la economía local, el agotamiento del output gap resultado de una demanda que crece por encima de la oferta, también genera presiones internas.
Contexto local. La caída en las expectativas y la confianza de los agentes tuvo su impacto en los principales indicadores de consumo. Las ventas de los supermercados pasaron de presentar un crecimiento interanual promedio de 28,5% en el primer trimestre a uno de 22,9% en abril (corregido por el índice de precios de abeceb.com, de 19,5% a 10,7%). El mismo comportamiento se observa en las ventas de los centros de compras, que de aumentar 26,3% promedio interanual en el primer trimestre, pasó en abril a mostrar una tasa de crecimiento de 20% (17,6% a 7,4% si se corrige el indicador por el índice de precios de abeceb.com). En mayo, sin embargo, tanto si se mira el índice oficial como si se efectúa una corrección por el índice de precios de abeceb.com, ambos indicadores vuelven a presentar tasas de variación elevadas, que igualan o superan a las de los meses previos al conflicto con el campo.
Otros indicadores de consumo, como la utilización de servicios públicos o los patentamientos de automotores, también mostraron desaceleraciones a partir de marzo. En el primer caso, luego de crecer a una tasa promedio de 15,9% entre febrero y abril, la tasa de variación de mayo fue de 10,6%. En el segundo, el mayor efecto fue en marzo, cuando los patentamientos crecieron un 5,8% interanual (promedio móvil de tres meses), luego de aumentar al 21,3% promedio en el primer bimestre. En este caso, se observó una recuperación en abril y mayo, con un incremento de 17% promedio interanual.
Consultado por CNN, el economista José Luis Espert, criticó la actitud del Gobierno en el conflicto con el campo: "Ha hecho un desastre con el agro", dijo. Agregó que es un "mamarracho" no exportar nada en un tiempo en que el mundo demanda alimentos.
* FUENTE: lanacion.com
