Por
Ángela Mabel González Candia
Profesora del Nivel Inicial.
Matricula Prof 50934
Técnica Social
Matricula Prof 148.676
Profesora del Nivel Inicial.
Matricula Prof 50934
Técnica Social
Matricula Prof 148.676
El vertiginoso mundo moderno, en que los cambios se suceden a una velocidad tal que a veces son necesarios tan solo unos pocos años para pasar de una era a otra, la televisión ha venido a hacer su aporte como un importante elemento en sí mismo.
Los seres humanos participamos de esa urgencia de cambios, con nuestras propias mutaciones en las distintas áreas de la conducta: la mente, el cuerpo y el mundo externo.
Diezman en su obra “LA MAYORIA SOLITARIA” dice:
“Que lo social ha pasado de una sociedad tradicional, en la que priman el actuar los mandatos de nuestros antepasados a una sociedad de los dirigidos desde afuera, donde importa mas lo que quiere el grupo, que lo que el propio individuo decidió”.
En este sentido, la televisión es un verdadero instrumento desde afuera.
“Que lo social ha pasado de una sociedad tradicional, en la que priman el actuar los mandatos de nuestros antepasados a una sociedad de los dirigidos desde afuera, donde importa mas lo que quiere el grupo, que lo que el propio individuo decidió”.
En este sentido, la televisión es un verdadero instrumento desde afuera.
Es oportuno afirmar que debiera servir para aumentar la comunicación interindividual, aumentar la información sin descuidar la formación de los hombres, favoreciendo su esparcimiento al hombre común, construir una sociedad en la que primen los valores humanos y el respeto por la dignidad de las personas, y los demás seres que habitamos este planeta.
Basándonos en las afirmaciones de Diezman, podemos llegar a afirmar que, en la actualidad, "la tele" es un instrumento de mera dominación o una especie de narcótico del intelecto y la imaginación, lo cual es aún peor porque es como “un pase libre” para la subestimación del auditorio.
Frente a los beneficios y desventajas que nos ofrece, proponemos como docentes y adultos responsables ocuparnos de realizar lectura critica de mensajes, colocando a este importante medio de comunicación, al servicio de la legitima promoción de un ser humano autónomo, capaz de recibir estímulos diversos sin dejar de ser el mismo, ya que su escala de valores será sólida nutrida y continente de la cultura en la que esta inmerso.
Sin dudas la televisión da modelos de vida y crea ídolos tanto en la vida del niño como la del adolescente y el adulto.
Una cuentista dijo cierta vez: -“Que en la vida de los niños es preciso entrar en puntitas de pie”.
Quienes tienen experiencia de trabajar con niños muy pequeños debemos reconocer que no es fácil el dialogo por que generalmente esta viciado por los problemas de las interpretaciones del marco de la vida del adulto. Por esto, debemos tener muy claro que somos responsables de guiar a los niños y adolescentes y debemos observar especial cuidado en lo que escogemos para ellos.
Quienes tienen experiencia de trabajar con niños muy pequeños debemos reconocer que no es fácil el dialogo por que generalmente esta viciado por los problemas de las interpretaciones del marco de la vida del adulto. Por esto, debemos tener muy claro que somos responsables de guiar a los niños y adolescentes y debemos observar especial cuidado en lo que escogemos para ellos.
La programación infantil así como la lectura de los niños esta regida por el gusto y la selectividad de los mayores. Muchas veces se ha partido de los centros de interés de los adultos en lugar de partir de la gente menuda.
Julia Bellizzi dice “lamentablemente y generalizando un poco, muchas veces la programación pensada para el mundo infantil estuvo en manos de indecorosos y hasta fue dirigido por inmorales: la tutelaron quienes detestaban a los niños, aunque esto parezca demencial...."
La veneración de nuestra infancia, acostumbrada a ver, a palpar, es la elite de la imagen.
Es el momento de trabajar con ella para que ni le sugiera y ni le diga "todo", a fin de estimular otros procesos psíquicos de tanta importancia:
LOS COMPONENTES DE LA FANTASIA INFANTIL DEBERIAN SER:
Claros simples y atractivos.
Capaces de transmitir el lenguaje de los niños, sin caer en la chabacanería y la vulgaridad.
Los héroes de los niños jamás deberían hablar en "media lengua".
Estos mismo héroes, deberían ser "un poco fuertes y un poco débiles", como para que el niño desde bien temprano, pueda agradecer a sus guías, el haberles enseñado algo tan real como que los seres humanos tenemos "virtudes y defectos".
Los héroes deberían tener "éxitos y fracasos", y no sólo "éxitos".
El bien siempre quedara vencedor y reivindicado sobre el mal.
Recordando que el niño necesita seguridad y confianza en el mundo que lo rodea, debería haber enseñanzas breves y muchas moralejas.
La violencia no puede tener cabida, excepto con contenido humorístico, como cuando es a las claras una pericia a una habilidad y no un puro agredir.
La conducción de los programas infantiles, debería estas en manos de varones o mujeres, o ambos, y que permitan, por su aspecto, y su forma de expresarse, una buena identificación sexual del niño sin dobles mensajes ni incongruencia alguna.
Los modelos para los niños y adolescentes son sumamente importantes, por su inmediata relación con el mundo del adulto y con las esferas de trabajo y responsabilidad.
La veneración de nuestra infancia, acostumbrada a ver, a palpar, es la elite de la imagen.
Es el momento de trabajar con ella para que ni le sugiera y ni le diga "todo", a fin de estimular otros procesos psíquicos de tanta importancia:
LOS COMPONENTES DE LA FANTASIA INFANTIL DEBERIAN SER:
Claros simples y atractivos.
Capaces de transmitir el lenguaje de los niños, sin caer en la chabacanería y la vulgaridad.
Los héroes de los niños jamás deberían hablar en "media lengua".
Estos mismo héroes, deberían ser "un poco fuertes y un poco débiles", como para que el niño desde bien temprano, pueda agradecer a sus guías, el haberles enseñado algo tan real como que los seres humanos tenemos "virtudes y defectos".
Los héroes deberían tener "éxitos y fracasos", y no sólo "éxitos".
El bien siempre quedara vencedor y reivindicado sobre el mal.
Recordando que el niño necesita seguridad y confianza en el mundo que lo rodea, debería haber enseñanzas breves y muchas moralejas.
La violencia no puede tener cabida, excepto con contenido humorístico, como cuando es a las claras una pericia a una habilidad y no un puro agredir.
La conducción de los programas infantiles, debería estas en manos de varones o mujeres, o ambos, y que permitan, por su aspecto, y su forma de expresarse, una buena identificación sexual del niño sin dobles mensajes ni incongruencia alguna.
Los modelos para los niños y adolescentes son sumamente importantes, por su inmediata relación con el mundo del adulto y con las esferas de trabajo y responsabilidad.